Boudou criticó a YPF y la llamó a negociar tras el conflicto por los sobreprecios del gasoil

Respaldo gremial a las empresas y de CAME al Gobierno.
El vicepresidente en ejercicio de la presidencia, Amado Boudou, cuestionó con dureza a la petrolera YPF, y le advirtió que “no permitirá discriminación de precios” en la venta de combustibles. Y fue aún más allá: “El Gobierno no se acomoda al calor de las corporaciones”.

La buena relación entre YPF y el Gobierno nacional no parece estar pasando por su mejor momento. El detonante fue la denuncia de la Secretaría de Transporte ante la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia por abuso de posición dominante, cartelización y sobreprecios en la venta de gasoil a granel para el transporte de pasajeros y carga. Apenas se conoció la presentación, la petrolera prefirió mantener el silencio, pero días después –tras ser convocada por Transporte para avanzar en una solución al problema– emitió un comunicado de prensa “rechazando de plano” la denuncia formulada, la que calificó de “injustificada”. También relató que durante el encuentro, los representantes de YPF advirtieron que “sus precios de venta al transporte, en promedio nacional, se encuentran en línea con el fijado por el Estado para el gasoil subsidiado al transporte público de pasajeros”.

La respuesta del Gobierno no se hizo esperar. El secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi, cuestionó que “Repsol YPF fue la única compañía que no pudo explicar el sobreprecio en sus ventas de gasoil a granel”. “Mantuvimos una reunión de trabajo con todas las petroleras. Vinieron los presidentes de Esso, Shell y Repsol YPF. La conclusión fue muy buena, pero la declaración de YPF no la entendemos”, advirtió el funcionario. Pero ése era sólo el primer round de la pelea. Boudou apuntó directo: “Ayer hubo una reunión de trabajo en la Secretaría de Transporte y la única firma que buscó una repercusión mediática fue Repsol”, manifestó, y agregó que “hay que sentarse a trabajar y resolver los problemas”, porque “una cosa es lo que se investiga hacia atrás, y otra cosa es resolver hoy las cuestiones”.

Cuando el Gobierno presentó la denuncia, el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, se había mostrado confiado en poder entablar un diálogo con las autoridades locales de YPF, mientras que lo había puesto en duda respecto de Shell, con quien la Nación mantiene un histórico enfrentamiento. La situación cambió en horas. Tras la denuncia, De Vido le reclamó a la petrolera la “puesta en valor” de los yacimientos de hidrocarburos no tradicionales que descubrió en los últimos meses en la provincia del Neuquén.

Ayer se sumó Boudou quien –durante un acto en Mar del Plata– le hizo la dura advertencia a Repsol YPF. “Nos ponemos serios cuando las corporaciones nos pretenden llevar puestos”, señaló el vicepresidente. De ese modo rechazó el comunicado emitido el miércoles por YPF.

Contrapunto. Desde la denuncia, las petroleras y el Gobierno cosecharon respaldos y rechazos de distintos sectores. El sindicato petrolero SUPeH planteó ayer que YPF “hace inversiones y mantiene los precios más bajos del mercado” doméstico, mientras que la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) acusó a la firma de generar “una marcada inequidad y un serio perjuicio para las pymes”.

“Me constan las inversiones que ha hecho la petrolera YPF y los esfuerzos para mantener los precios más bajos del mercado”, remarcó el secretario general del SUPeH, Antonio Cassia.

Una postura diferente adoptó la CAME, que consideró que “el sobreprecio del combustible que deben abonar los productores agropecuarios y los transportistas del interior del país […] genera una marcada inequidad y un serio perjuicio para las pymes”. “Es necesario que exista un único valor para los distintos tipos de gasoil en el mercado nacional”, remarcó la entidad que preside Osvaldo Cornide.

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