Boudou: citas en Olivos y bajo perfil

Boudou: citas en Olivos y bajo perfil
Visitó varias veces a la Presidenta y almorzó con su círculo íntimo; cumple órdenes y avanzará en la provincia

Entre Olivos y su despacho del Banco Nación. Esa hoja de ruta de 16 kilómetros recorrió varias veces, en forma sigilosa, Amado Boudou. Con exposición acotada, el vicepresidente pasó los primeros diez días como reemplazante formal de su jefa apegado al libreto oficial: se limitó a cumplir órdenes, ejecutó una purga de "cobistas" del Senado y dio de baja allí el servicio de Cablevisión, una empresa del Grupo Clarín.

Esta semana cruzó el portón de la residencia presidencial al menos tres veces, según reconstruyó La Nacion de fuentes oficiales. El lunes pasado, a 48 horas del alta médica, mantuvo la primera reunión con Cristina Kirchner . Trajinaban ese momento por la quinta dos funcionarios de peso: el ministro de Planificación, Julio De Vido, y el secretario de Comercio, Guillermo Moreno.

En los encuentros con la jefa del Estado, ya recuperada y activa, repasaron asuntos de gestión, las últimas novedades políticas y el diseño de la agenda oficial del vice, que luego organiza y difunde el área de Presidencia. Otras charlas, con mesa ampliada, sobrevolaron temas de fondo. Así transcurrió un almuerzo el miércoles en el que también se sentaron el secretario legal y técnico, Carlos Zannini, y Máximo Kirchner, hijo de la Presidenta y fundador de La Cámpora. Esa dupla observa, en rigor, los movimientos de todo el gabinete.

Boudou, por su propia supervivencia, no se apartó un centímetro del camino indicado. Al mando del Poder Ejecutivo, el vicepresidente firmó 47 decretos. La mayoría se trata de designaciones, prórrogas de cargos y cuestiones formales. Con Zannini, ingeniero jurídico del Gobierno y de máxima confianza presidencial, encontraron un mecanismo para que el trámite de suscribir los papeles no revele jerarquías de poder: se turnan las visitas a sus despachos. Por ejemplo: el lunes pasado se lo vio al funcionario llevar los decretos a la entidad bancaria, mientras que el miércoles fue el vice quien pasó por la oficina de la planta baja de la Casa Rosada. Ambos, que se saben de paladar distinto, "administran" la relación. Hay, por ahora, devolución de gentilezas.

Mucho más relajado que en plena campaña, Boudou intenta cuidarse en las comidas y abusa de la Coca-Cola light con hielo. Recluido en su despacho temporal en la sede central del Banco Nación, no puede ejercitarse, de a ratos, en la cinta que dejó en su oficina del Senado, desértica durante enero. Sí concretó, a la distancia, la baja de contratados que, según determinó, respondían a Julio Cobos (ver aparte).

Boudou encabezó sólo un acto como presidente en ejercicio y dio un discurso de apenas dos minutos que le bastó para destacar que cumple "instrucciones". Fue en la explanada de Balcarce 50, durante la entrega de camiones compactadores de basura a municipios. En su seguidilla de audiencias, recibió a empresarios, gobernadores, ministros y funcionarios. Cada cita fue informada por escuetos comunicados oficiales, con su correspondiente foto.

Hubo pocas reuniones en clave política. Una fue el encuentro con el vicegobernador Gabriel Mariotto, justo el día después del partido de fútbol entre Daniel Scioli y Mauricio Macri, que tanto irritó al oficialismo. De la cumbre también participó José Ottavis, uno de los jefes de La Cámpora y vicepresidente de la Cámara de Diputados bonaerense. Ellos serán punta de lanza del armado cristinista en la provincia, que pronto se activará con más fuerza, según admiten desde ese espacio.

Otra audiencia con mensaje hacia Scioli fue con el intendente de Bahía Blanca, Gustavo Bevilacqua. El hombre reemplaza a Cristian Breitenstein, que tomó licencia para desempeñarse como ministro de la Producción provincial. El flamante jefe comunal envía gestos de independencia de su antecesor -sciolista, claro- bajo el ala protectora de Boudou.

Aún sin confirmación, ese grupo ultrakirchnerista planea intensificar su visibilidad, con actos y reuniones, durante el verano. La costa sería la primera escala..

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