El ministro de Economía participó de la cena del Grupo de los 20, donde se analizó la situación financiera internacional y la importancia del desendeudamiento de los países. Elogió las políticas implementadas por el Estado Nacional y dijo que “se hizo un buen trabajo”.
“Estuvimos con los ministros y gobernadores de Bancos Centrales de países del G-20 en un contexto muy difícil, en el cual la economía mundial se encuentra sujeta a los vaivenes de lo que está ocurriendo en Europa”, sostuvo Boudou tras el encuentro.
Allí, explicó, “se tocaron temas como la consolidación fiscal y los sistemas financieros, la importancia del desendeudamiento de los países y la utilización racional de las reservas”, precisó un comunicado difundido por el Palacio de Hacienda. Boudou advirtió en Corea que “ya sabemos lo que ha pasado con las crisis de los últimos años, como la que comenzó en Lehman Brothers y terminó difundiéndose por todo el mundo”.
Agregó que “hoy vemos el episodio de Grecia y la posibilidad de contagio en España, Portugal, Irlanda e Italia”.
En cuanto a los problemas fiscales y financieros de esos países, afirmó que “son temas que no atañen directamente al país y a las economías latinoamericanas”.
“Los países de la región, sobre todo Brasil y la Argentina, han logrado superar la crisis internacional con medidas de fomento de la demanda agregada, tomadas desde el Estado, pero sin someter a la economía a déficits fiscales”, explicó el ministro.
Por eso, agregó, “esta discusión tiene más que ver con lo que sucedió en Estados Unidos y en Europa, que han hecho esfuerzos fiscales muy importantes que los han sometido a déficits que significan más deuda en el futuro”.
“Justamente, la cuestión de la deuda fue el segundo tema” considerado en la reunión del G-20, dijo el titular de Economía.
Boudou destacó que la importancia del desendeudamiento ya es reconocida por todos los países del Grupo de los 20, y resaltó que “en esto el país puede mostrar un gran trabajo”.
Mencionó al respecto que “en 2003 se debía un 170% de su producto bruto, es decir, más de un año y medio de su producción, y hoy está por debajo del 40%”.
“La recomendación es que los países se vayan encarrilando hacia este tipo de situaciones, un trabajo que la Argentina ya ha realizado”, enfatizó el ministro.
Indicó luego que un tercer bloque de temas abordados durante el encuentro en Corea, y que “estuvo sujeto a un debate intenso”, fue el de las reservas monetarias.
“Es sabido que los países en desarrollo, la Republica Argentina incluida, han acumulado importantes niveles de reservas para poder aislarse de la volatilidad de los mercados internacionales o de las crisis de otros países”, dijo Boudou.
Al respecto evaluó que “este mecanismo dio sus frutos”.
En 2009, detalló el ministro, “la Argentina superó una crisis que no fue provocada por ella, debido a todas las políticas contracíclicas que tomó, pero también porque había acumulado reservas desde 2003”.
En ese momento, recordó, había menos de 8 mil millones de dólares de reservas monetarias en el Banco Central, y “hoy hemos superado los 49 mil millones”.
Agregó que “otro punto importante acerca de esto tiene que ver con la utilización de las reservas”.
Boudou señaló que en la reunión del G-20 “ha quedado expuesto que la acumulación de reservas no puede ser indefinida, por el contrario, se tiene que buscar un nivel óptimo, y esto es lo que hizo nuestro país”.

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