Ayer se anunciaron nuevos operativos en comercios del rubro alimenticio a fin de relevar la procedencia y las condiciones de almacenamiento de productos envasados y de origen animal, principalmente. No obstante, las autoridades del área solicitaron la colaboración de la población denunciando anomalías, con el objeto de detectar la presencia de estas patologías antes de que el consumo se masifique .
Enfermedad mortal
El botulismo es producido por las toxinas de la bacteria Clostridium botulinum y puede contraerse por consumo de alimentos que, generalmente, tienen una apariencia, sabor y olor normales. La mayoría de los casos se da con conservas de vegetales, caseras o industriales mal pasteurizadas o bien en preparados como el escabeche.
Esta enfermedad genera una parálisis fláccida que puede resultar mortal; se bloquea la parte química del cerebro, impidiendo la liberación de mediadores químicos que son los que facilitan la transmisión del impulso nervioso. La información sale del cerebro pero nunca llega al músculo con lo que se pierde la tonicidad muscular. Según el titular de Bromatología, “la botulina es la sustancia más tóxica que existe”.
Los síntomas más comunes del botulismo son vértigo, trastornos visuales, alteración de la fonación y la movilidad lingual, debilidad muscular, dificultad respiratoria y parálisis; una vez diagnosticada, el único tratamiento posible es la aplicación del suero específico, sin el cual la persona puede morir en pocos días.
La prevención del botulismo radica en la cuidadosa preparación y conservación de los alimentos caseros, así como en conocer el origen de lo que se consume teniendo en cuenta además su seguridad industrial. “Hay que prestar atención y no comer alimentos envasados en latas hinchadas o abolladas o latas caseras mal cerradas con aire ni embutidos de dudosa procedencia”, resaltó el funcionario de la Municipalidad durante la conferencia que se hizo ayer.
- ¿Hay alguna forma de prevenirla o contrarrestar su efecto?
- Principalmente hay que tener en cuenta medidas de seguridad alimentaria que son clave no sólo para evitar el botulismo sino también para no sufrir patologías propias de intoxicaciones con productos comestibles. Se aconseja el correcto lavado de manos, recipientes y alimentos previo al inicio de la preparación; a su vez, la elaboración casera de alimentos en conserva debe cumplir criterios de tiempo, presión y temperatura apropiados para la destrucción de la toxina teniendo en cuenta que la ebullición de los alimentos durante 10 minutos destruye la misma.
Además hay que evitar dar miel a los lactantes ya que ésta es una fuente posible de exposición a la toxina botulínica en este grupo etario; observar que cuando el envase de un alimento enlatado o conserva se encuentra deformado ello puede sugerir la presencia de gas producido por la presencia de la bacteria. En tal caso se recomienda desechar el alimento.
Nuevos controles
El Municipio, a través de la Dirección de Bromatología, informó además que se llevarán a cabo controles en comercios de venta de productos provenientes de la faena de cerdos. También brindaron las recomendaciones para quienes facturan y para quienes compran este tipo de alimentos.
“Realizaremos nuevos controles en los comercios y sobre todo poniendo mucho énfasis en hacer llegar el mensaje a la población, respecto de la elaboración de productos chacinados y la faena casera”, señaló Severo Vila, que reconoció que “esto es típico en la época del año que se aproxima por lo que es fundamental tener sumo cuidado con la triquinosis que, por suerte, no registra casos en Pergamino”. A su vez el funcionario reconoció que en los controles realizados últimamente, en general, no detectaron ningún caso positivo pero sostuvo que no hay que dejar las tareas de prevención porque nunca se sabe qué cerdo puede estar contagiado con triquinosis. “Uno cree que criándolos en su quinta o campo el animal tendrá que estar sano pero éste ha podido ingerir en algún momento un roedor, típico de los lugares donde se crían lechones, y haber producido la enfermedad. La triquinosis en el cerdo no presenta ningún tipo de sintomatología, vemos un animal sano, que engorda como corresponde y que al momento del sacrificio goza de plena salud animal pero en el interior, precisamente en sus músculos y algunos lugares puntuales como las entrañas, alberga este parásito que trae la enfermedad al ser humano”, explicó el médico veterinario.
Recomendaciones
Una recomendación que hace la dependencia a quienes facturan cerdos es que “luego de faenado el animal y antes de elaborar los productos (chorizos, salames, bondiolas, etcétera) lleven una muestra de entraña a su médico veterinario de confianza para realizar un estudio de triquinosis. El análisis es rápido, accesible para todos y detecta si en el cuerpo del animal se encuentran parásitos o larvas de triquinosis, lo cual resulta fundamental ya que el animal no tiene síntomas ni inconvenientes.
“Pedimos tener mucho cuidado y fijarnos dónde compramos los embutidos, no adquirir e ingerir estos alimentos que no posean los rótulos de identificación ya que en ellos aparece la fecha de realización, elaborador y vencimiento. Resulta contraproducente la adquisición de estos productos en lugares que no están habilitados para tal fin, hay que comprarlos en lugares conocidos, habilitados y que presenten el rótulo correspondiente. Los controles se hacen en comercios mediante inspecciones de rutina y además le solicitamos a la gente que denuncie si observa o nota algo raro para que nosotros vayamos a controlar”, concluyó Severo Vila.
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