Borelli: "Esta es la última oportunidad para Grupo Plaza"

El secretario de Gobierno comunal aseguró que, luego de una tensa reunión entre el intendente y el gerente de Relaciones Institucionales de la compañía, quedó establecido que la firma cumpla el contrato o se vaya de la ciudad.
Hugo Borelli, secretario de Gobierno de la comuna, sostuvo ayer que, al cabo de una tensa reunión que mantuvo con Maximiliano Alejos, gerente de Relaciones Institucionales de Grupo Plaza, el intendente Cristian Breitenstein "emplazó definitivamente a la empresa para que ponga en marcha el plan de encuadramiento de toda la problemática operativa".

Acerca del encuentro, Borelli dijo que "fue bastante tensionado", y que "el intendente planteó, con toda claridad, que tienen que ofrecer soluciones inmediatas a partir de julio".

--¿Y en caso contrario?

--De lo contrario, póngale puntos suspensivos. Pero está claro que esto no da para más. Si no cumplen con el contrato y el pliego de licitaciones, habrá que pensar en una alternativa superadora.

--¿El departamento de Legales ya está revisando todos los papeles?

--No necesitan revisar papeles, porque todas las situaciones están perfectamente convenidos. Y si en algún momento hay que gatillar una medida de esas, no hacen falta demasiados estudios.

--¿Qué respondió Alejos?

--La empresa asumió sus responsabilidades, y nos aseguró que el próximo lunes llegará un nuevo equipo de directivos, técnicos, mecánicos y jefes de talleres, para hacerse cargo de la central operativa de Bahía Blanca.

--O sea, que Fernando Paredes (actual gerente operativo de Plaza) se va de la ciudad.

--No lo sé, pero es bastante probable.

--¿Cómo se hace para creerle a una empresa que viene realizando promesas incumplidas desde hace un año y medio?

--Estoy convencido de que esta es la última oportunidad que tienen. No puedo hacer futurología, pero el hecho de que el lunes llegue una nueva conducción local para la compañía, y que los propios directivos al más alto nivel vengan a la ciudad para dar una conferencia, para explicarle a los vecinos todos los problemas que han tenido, creo que son elementos concretos que van a marcar que, esta vez, van a tratar el tema en serio.

--¿Cuál fue el punto de inflexión para que se termine la paciencia comunal?

--El hecho de que no pueden completar la flota operativa en calle, a pesar de que tienen más colectivos que los necesarios. Necesitan 117, tienen 123 y no logran poner 105 en la calle. Esta problemática de que los colectivos se rompen con una frecuencia muy superior al promedio esperable, demuestra que hay una clara incapacidad de este tipo de flota para enfrentar el servicio que demanda la ciudad. Tendrán que poner más colectivos para soportar el nivel de roturas actual o tendrán que cambiar de unidades.

--¿La incapacidad de la flota es consecuencia de una impericia operativa?

--En realidad, tengo toda la sensación de que la flota no es apta para la ciudad y lo descubrieron andando. Se les disparó ahora, en estos últimos 30 o 40 días, con la seguidilla de roturas. Nunca antes había llegado a tales niveles.

--¿Esta situación le ha consumido capital político al gobierno?

--Espero que no, porque eso sería ignorar todo el trabajo que encaramos para lograr los cambios pendientes en una sociedad que se resiste a cambiar.

--¿El Grupo Plaza es el talón de Aquiles de esta gestión?

--No creo. Si la gestión tuviera que medirse exclusivamente con la vara de Plaza, sería una extraordinaria miopía.

--¿Qué puede pasar si en 15 días todo se mantiene?

--Seguramente se va a acabar la paciencia. De todos modos, espero que mucho antes de 15 días demuestren los cambios. Ya se tienen que notar a partir de la semana que viene. Confío en que Plaza va a salir adelante. Tiene la capacidad de reacción y la logística necesaria para hacerlo.

--¿Por qué no lo hicieron, entonces, hasta ahora?

--Creo que subestimaron a Bahía Blanca. Pensaron que con su experiencia de 50 años les bastaba para dominar a una ciudad del interior. Y se encontraron con que el tema era bastante más complicado. Lamentablemente, tardaron demasiado en darse cuenta y ya gastaron la paciencia de toda la ciudad.

--Usted, como funcionario y vecino, ¿está satisfecho con el resultado de la reunión?

--Sí, porque sirvió básicamente para que el intendente le planteara en persona un reclamo definitivo. Y muy enérgico, por cierto. Fue como darle una paliza a un chico travieso.

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