Unos 30 productores ahora venden directamente a los consumidores.
La mayoría de ellos no son dueños de la tierra sino arrendatarios, se dedican a la producción diversificada de hortalizas, cultivan en una superficie que en promedio no supera las cinco hectáreas y utilizan mano de obra familiar. Una gran parte está radicada en la zona desde hace más de 15 años y son principalmente de origen boliviano. Trabajan la tierra con mucho sacrificio y en condiciones desfavorables para la comercialización, por lo que en 2009 conformaron la "Asociación Civil de Horticultores de General Roca" y se plantearon algunas metas: estar organizados para tener mayor fortaleza, venta directa al consumidor, tener un mercado concentrador regional, conocer los costos reales que demanda su producción, capacitarse a nivel técnico y mejorar el aprovechamiento de los recursos naturales. La puesta en marcha de la Feria de Horticultores fue el primer paso que dieron, con el apoyo de diferentes instituciones como el INTA, el INTI, la subsecretaria de Agricultura Familiar de la Nación, el municipio de Roca y la Universidad Nacional del Comahue.
"Estamos contentos y lo de la venta directa al consumidor es algo nuevo para nosotros. Hay detalles que afilar pero venimos bastante bien", cuenta Teófilo Moscoso con voz baja pero con orgullo por la tarea realizada. Explica que antes hacían el reparto de mercadería en la calle, visitando verdulería por verdulería, esperando que el comprador vaya a la chacra los que no contaban con movilidad, o vendiendo por bulto cerrado a los depósitos. "Era complicado porque los precios los ponían ellos, y aparte nos pagaban cuando querían y como querían. A veces no sacábamos ni el costo de producción. Ahora todos los días llevamos algo de dinero a la casa". A esto le agrega Jesús Catacata, otro de los miembros de la Asociación, que ahora entre todos ponen un precio mínimo, de acuerdo con la calidad de la verdura, y que eso permite que la competencia no sea tan desleal como lo era antes.
La aparición de la feria no pasó desapercibida en la ciudad; de hecho generó algunas protestas de comerciantes, sobre todo verduleros. Frente a esto Susana Silva, del área de microemprendimientos productivos del municipio, aclara que se cumplen todos los requisitos que se le pide a un emprendimiento que maneja alimentos sin manufacturar.
"Las personas han hecho el curso de manipulación de alimentos, se han inscripto como monotributistas. Todo está cubierto, no es un emprendimiento informal, es un emprendimiento asociativo que apunta a tener mayores ingresos, respetando al consumidor y cuestiones ecológicas como producir lo más sanamente posible", señala.
En tanto Marta Cajarabilla, secretaria de Desarrollo Social, subraya que "siempre una actividad económica nueva, sea cual fuere, produce un impacto en una comunidad ya organizada. Evidentemente es una actividad diferente que hace algún movimiento, pero confiamos que esos movimientos sean para bien, que cada cual pueda mirar sobre su propio negocio y pensar qué puede hacer mejor".
Ambas destacan el empuje y el compromiso organizativo de las familias de horticultores que se pusieron la meta de generar un tipo de economía social, sustentable, rentable y saludable para el consumidor.
Mejorar calidad y diversificar producción
El aspecto de la calidad de la verdura se ha transformado en una prioridad para los integrantes de la Asociación y en este punto fue fundamental para ellos la intervención de los técnicos.
Betina Mauricio, ingeniera agrónoma y técnica del INTA, señala que vienen trabajando para que el horticultor conozca el tiempo de carencia del producto, es decir cuánto tiempo tiene que pasar desde que se cosecha hasta que llega a la mesa del consumidor.
Otro de los puntos clave fue empezar a ver cómo se puede ir diversificando la producción, aunque en este sentido señala que una de las trabas es que la mayoría de los productores son arrendatarios y al no tener claro cuánto tiempo van a poder disponer de la tierra se hace difícil planificar.
En tercer lugar, y quizá principal, hay un fuerte control del uso de agroquímicos con la intención de tener una verdura lo más "ecológica" posible. Al respecto señala Jesús Catacata que el control es "importante para hacer una diferencia con las otras verdulerías, utilizar lo mínimo posible o lo justo del remedio... antes no teníamos muy en claro este aspecto de la producción".
Además enfatiza en que una de las metas a corto plazo es poder tener "la tierra propia, eso cambiaría muchas cosas".
¿Un mercado concentrador?
Sin dudas, la feria hortícola es un avance para los productores que antes estaban sometidos a un proceso de comercialización desfavorable. Sin embargo, todas las personas consultadas aseguran que va a quedar chica porque la demanda de hortalizas en la región es importante y porque todavía no estamos en la temporada alta de cosecha.
Una de las alternativas que se baraja es evolucionar hacia un mercado concentrador que pueda nuclear a varios productores del Alto Valle, tema que se está discutiendo en la mesa provincial Hortícola que se formó con el surgimiento de las asociaciones. Actualmente existe el Mercado Concentrador de Centenario, que recibe gran parte de la producción. Sin embargo, no es una buena salida para los horticultores de Roca y su zona de influencia por los costos que demanda moverse hasta allí y porque los productos de Río Negro deben pagar una tasa.
Si bien no es algo que podrá hacerse a corto plazo, es una de las aspiraciones futuras. Al ser consultada sobre este tema, Betina Mauricio señala que "evidentemente hay producción y hay necesidad de canalizarla de la mejor manera posible. No hay necesidad de tantos intermediarios estando tan cerca el consumidor y el productor. Además hoy se trae verduras de otros puntos del país y eso se podría ir reemplazarlo o canalizar mejor".
En tanto Tamara Paredes, agrónoma de la Subsecretaría de Agricultura familiar de la Nación, remarca que por los niveles de producción que se espera la feria no resuelve las necesidades de todos. "Debería haber algo de mayor magnitud. Nos parece que no tendría que ser algo que replique el Mercado Concentrador de Neuquén, sino un mecanismo más favorable. Habrá que sentarse con gente que tenga decisión política para ir viendo cómo se avanza". El tiempo dirá lo suyo. Y sus protagonistas también.
Comentá la nota