Casi un tercio de los hogares cordobeses compró en el último año un automóvil, una moto, un LCD o un celular con Internet.
Prueba de ello son los resultados de un estudio que realizó para Día a Día la consultora Delfos, informe que da cuenta que en el último año el 30 por ciento de los hogares cordobeses adquirió un auto (nuevo o usado), una motocicleta, un televisor LCD o un teléfono celular con acceso a Internet (smartphone), productos emblemáticos del boom de consumo que vive el país desde hace varios años. Los datos surgen de una encuesta realizada a principios de octubre en la ciudad de Córdoba, con una muestra de 500 casos diseñada por cuotas de sexo, edad y nivel socioeconómico.
“Sin lugar a dudas, el actual nivel de consumo tuvo un fuerte impacto sobre el resultado electoral. Como señaló recientemente el especialista en tendencias de consumo Guillermo Olivetto, la gente siente que de alguna forma lo que consume la identifica”, afirmó Luis Dall ‘Aglio, titular de Delfos. En el estudio de la consultora cordobesa, no se indagó sobre el consumo de otros bienes y servicios que también han batido récord de ventas en el último año, como las heladeras y los lavarropas, los muebles de madera, las PC y las notebooks, o los paquetes turísticos nacionales e internacionales. De todos modos, bien vale la muestra definida en esta encuesta para dar cuenta de la “fiebre” de compras que experimenta buena parte de la población cordobesa.
Según la clase, en 2 ó 4 ruedas. El actual boom de consumo atraviesa a todas las clases sociales, aunque cada sector privilegia o prioriza la compra de tal o cual producto sobre la base de sus necesidades y, claro está, de sus posibilidades económicas.
Por ejemplo, si bien en los últimos 12 meses el 14 por ciento de todas las familias de Córdoba capital compraron un automóvil nuevo o usado (unos 70 mil hogares), en la clase alta (niveles ABC1 y C2 según la clasificación de la Asociación Argentina de Marketing) la proporción trepó hasta el 19 por ciento de los hogares. En cambio, entre la clase media (C3 y D1) el 13 por ciento cambió su coche o accedió por primera vez a un automóvil, mientras que en la clase baja (D2 y E) “sólo” una de cada 10 familias pudo estacionar un auto nuevo en su garage.
Al analizar la compra de motocicletas, la tendencia fue la opuesta. Aunque en promedio el 9 por ciento de los hogares cordobeses (alrededor de 45 mil) adquirió una moto, entre los segmentos bajos la proporción de compras llegó al 13 por ciento; en la clase media, fue del 9 por ciento; y entre las familias de nivel alto, del ocho por ciento. “Las clases alta y media tienen más facilidad para llegar al auto, en tanto que la baja tiene más acceso relativo a la moto. En cualquier caso, el progreso en la movilidad familiar se siente”, señaló Dall ‘Aglio.
El plasma y el celu “cheto”. Al analizar la compra de televisores y celulares de última generación por parte de los cordobeses en el último año, también salta a la vista qué pudo –o no – llevarse cada segmento social a su casa.
Aunque muy alentados por el “efecto” Copa América y más que atractivos planes de financiación lanzados por la mayoría de las tarjetas de crédito, el 10 por ciento de cordobeses dejó de lado su viejo televisor a transistores y se dio el gusto de poner en el medio del living de su casa un ultrachato y “ultracheto” televisor plasma. Los hogares que en el último año en mayor medida pudieron hacer esto fueron los de clase alta (el 13 por ciento del segmento), seguidos de lejos por los de segmento medio (9 por ciento) y los de nivel bajo (8 por ciento).
Ya sea por moda, por el auge de las redes sociales, por promociones comerciales eficaces o por una sumatoria de estos y otros factores, el otro producto estrella del boom consumista de los últimos meses es el “smartphone”.
Estos celulares con acceso a Internet y correo electrónico, que nacieron orientados al mundo corporativo y ejecutivo, hoy ya alcanzan a otros segmentos de la población, al punto que el 10 por ciento de los cordobeses de clase media pudo comprar uno en los últimos 12 meses. Entre los hogares de mayor poder adquisitivo, el 16 por ciento adquirió al menos uno de estos dispositivos, mientras que en el caso de la clase baja hizo lo propio el 5 por ciento de las familias.
Perspectivas. Para 2012, aunque la crisis internacional promete tener algún tipo de impacto local, los analistas de mercado entienden que no se verá afectado de manera importante el actual nivel de gasto entre las familias cordobesas. Con una inflación que se mantendría elevada, salarios que acompañarían la suba de precios, y pocas opciones atractivas para resguardar el valor del dinero, el consumo doméstico seguiría siendo el principal motor del desarrollo económico en el país y en Córdoba.
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