Bonfatti jugó fuerte en la lucha contra el delito

Bonfatti jugó fuerte en la lucha contra el delito
El Gobernador le tomó juramento al ministro de Seguridad, Raúl Lamberto.
Dentro del marco de un Salón Blanco colmado de simpatizantes socialistas, algunos radicales y diputados del peronismo, juró ayer como ministro de Seguridad el ahora ex diputado provincial socialista Raúl Lamberto, en reemplazo del renunciante Leandro Corti. El acto se realizó “a exactamente seis meses de haber asumido como Gobernador” según apuntó el propio Antonio Bonfatti, quien marcó la línea bisectriz de su gobierno en materia de seguridad. “Vamos a ser implacables en el delito, fundamentalmente aquel que está carcomiendo el cerebro a los más jóvenes. Vamos a poner todo nuestro esfuerzo para lograr la mejor Policía, y también seremos implacables con la corrupción”, demarcó el primer mandatario provincial durante el acto que se desarrolló en Casa de Gobierno y en el que participaron, entre otros, el vicegobernador Jorge Henn y el ministro de Gobierno, Rubén Galassi.

El flamante ministro, en su enfático y puntual discurso, no dejó margen para malos intérpretes de la política e ilusionistas conspiradores: se irá con el gobernador Bonfatti el 11 de diciembre del 2015; y que antes que la suya rodarán varias cabezas.

Tras los elogios del Gobernador al “amigo de hace cuarenta años”, Lamberto bajó línea de lo que será su accionar al frente de la cartera, partiendo de la base de que “la política de seguridad la fija el Gobernador”.

Como en sus memorables y encendidas alocuciones en el recinto de Diputados defendiendo las posturas de su bloque, el “Pato” Lamberto no le esquivó a ningún bulto, reconociendo de movida que es conciente de que agarra “una brasa caliente”, en la seguridad de que “nunca las cosas fueron fáciles para el socialismo”; y que la justicia no puede hacerse la distraída en este proceso de garantizar la seguridad de la sociedad. "Hay que tener un diálogo con la Justicia; no hay política de seguridad si no tenemos una Justicia que actúe en tiempo real, garantizando los derechos, pero que determine en momento oportuno cuándo una persona es imputable o cuándo es culpable”, subrayó.

LUCHA CONTRA

EL NARCOTRAFICO

Le pidió a sus nuevos compañeros de Gabinete “especialmente a Desarrollo Social, Salud, Educación y Cultura, que hagamos todo lo posible para hacer los programas de contención que posibiliten que toda nuestra juventud que todavía no entró en el delito, no lo haga.”. Y siguió: "Las líneas fijadas por el Ministerio y por el Gobierno no son menores: ser implacables con el narcotráfico. La droga es un flagelo que corroe a la juventud y a la familia. Hay que terminar con la trata de personas, que es una forma de degradación, especialmente a las mujeres y a los niños; y es fundamental que haya una Fuerza conducida verticalmente, pero absolutamente compenetrada con el poder político: la profesionalidad sirve, pero la mirada global de la política forma parte de un proyecto político que es insoslayable desde una medida de seguridad”.

Con el dedo índice en alto se dirigió a la fuerza policial destacando su entrega y vocación de servicio, dejando en claro que será inflexible con la falta de transparencia: “yo siempre he sido profundamente respetuoso de la Fuerza policial”, alentó para de inmediato aleccionar: “la comunidad quiere una Fuerza cada día más respetada, valorada y jerarquizada, y para eso debe ser eficiente, profesional y honesta”.

Con respecto a la corrupción policial, el ministro consideró que se inclina “por respetar al policía honesto, al sacrificado, al que da la vida por su profesión; y tratar de que los actos de corrupción no queden impunes” y que “hacen mucho mal a la fuerza”. En esta dirección, destacó que en agosto o septiembre saldrá la primera camada de 750 jóvenes del Instituto de Seguridad Pública (ISEP) que comenzarán a "hacer sus prácticas en las comisarías para ir familiarizándose con su tarea profesional en su futuro cargo”.

Durante la rueda de prensa que ofreció tras hacerse cargo del Ministerio de Seguridad, Lamberto indicó que “hace falta una política coordinada con la Nación” y ejemplificó que “los desarmaderos ilegales de vehículos, el robo de vehículos” son en general políticas que terminan dándose luego en otros tipos de delitos muchas veces mayores”.

Lamberto manifestó su respeto hacia su antecesor en el cargo, Leandro Corti, y anticipó que seguirán en sus puestos algunos de los funcionarios de la gestión anterior pero advirtió que se van a “reforzar determinadas áreas que creemos importantes”. En tal sentido, uno de los miembros del equipo del Ministerio es Rafael Colombo, un rafaelino que se desempeña como director provincial de Gabinete y Comunicación Institucional.

En definitiva, el Gobernador Bonfatti emprendió una sublime cruzada en contra del delito, que tendrá como jefe del monopolio de la fuerza pública para enfrentarlo a un político que no sólo representa al Gobierno al que pertenece, sino al Partido político que tiene a su cargo el Poder Ejecutivo. Raúl Lamberto no tiene red; si fracasara arrastraría consigo no sólo al Gobernador, sino al socialismo.

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