Desde el macrismo aseguran buscan priorizar un armado propio antes que avanzar en una alianza con De Narváez. “Después veremos qué podemos construir con otras fuerzas”, aseguran. Mientras tanto, sectores del denarvaismo intentan reflotar Unión-PRO.
“La prioridad es la construcción propia. Luego nos sentaremos a conversar con todo el mundo”, explica a La Política Online, Julio Garro, diputado provincial macrista y además apoderado del partido.
La postura del macrismo toma distancia respecto de un sector del denarvaismo que intenta acercar posiciones para lograr resurgir Unión-PRO, la fuerza que se impuso por sobre el kirchnerismo en las legislativas de 2009.
Quien encabeza ese acercamiento es Mauricio D’Alessandro. El diputado bonaerense asegura que es necesario “trabajar juntos, codo a codo, con quienes hemos tenido coincidencias en el pasado y seguimos teniendo coincidencias en el presente”, en referencia al PRO.
D’Alessandro manifestó su malestar por la decisión de Unión Celeste y Blanco de definir que esa bancada acompañará a una figura del peronismo como candidato a presidente de la Nación para el año 2015.
“Creo que no es momento de definir afiliaciones políticas. Es muy prematuro hablar de 2015”, dijo el diputado a LPO. Además dejó trascender que esa misma postura tiene José “Pepe” Scioli y otros referentes del denarvaismo.
El comunicado difundido por la presidenta del bloque Mónica López molestó a varios denarvaistas. Según explican lo conversado “entre pocos” es un asado en Pinamar no era la postura oficial del bloque.
Según pudo saber LPO, tras el comunicado López y un sector del bloque intercambiaron una docena de mails que incluyeron insultos y agravios.
De fondo, más allá del comunicado y la decisión de fijar el apoyo a un peronista hacia 2015, también coexistió en el denarvaismo un fuerte malestar por la designación de las autoridades del bloque. Según trascendió, tanto D’Alessandro como Fernando Rozas quisieron ubicar a las prosecretarías. Pero esos lugares fueron para Mónica López, generando malestar en el resto.
“Si no hay una intervención fuerte por parte de Francisco, esta situación puede derivar en una ruptura del bloque”, dicen en el armado.
Mientras tanto, D’Alessandro insiste en que es momento de trabajar en un frente político opositor. “La Unión con el radicalismo para las elecciones del año pasado fracasó porque se hizo a las apuradas. Por eso, debemos empezar ya mismo a profundizar las coincidencias con otros espacios afines al nuestro”, asegura.
Pero desde el macrismo la respuesta parece concreta. “El año pasado se dijeron muchas cosas y en su momento, Mauricio convocó a la oposición. Pero en esa mesa fueron pocos los que se sentaron y eso mucho tuvo que ver con su decisión de declinar su candidatura a presidente”.



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