explosiva para los campos de la ciudad y el sector de islas. La quema de pastizales “controlados” que terminan desmadrándose, una colilla de cigarrillo encendida que se tira desde el auto movimiento, un trozo de vidrio que funciona como lupa, cualquier cosa puede transformarse en el inicio de un siniestro de las características que se observan por estos días.
Este es un verano que se perfila, al menos en este mes, particularmente seco y ventoso, y debido a eso vienen registrándose numerosos incendios en terrenos de las localidades de la periferia.
Y es que en la mayoría de los casos, según explican los bomberos, las llamas se inician por el calentamiento de algún vidrio -efecto lupa-, pero muchas veces la responsabilidad del fuego recae en las personas, que encienden un montículo pequeño de pasto y ramas y después no saben cómo controlar ese foco ígneo.
Por lo general, suele ocurrir que los incendios forestales que afectan al distrito son pequeños y fácilmente controlables por los Bomberos, pero hay casos en los que la situación se agrava y el personal debe utilizar gran parte de los recursos disponibles y realizar un esfuerzo importante para evitar que se pongan en riesgo viviendas o construcciones aledañas.
El territorio nacional soporta un profundo nivel de sequía por la falta lluvia y ayer existían varios focos de incendios en localidades del sur.
En Zárate, varios puntos de la ciudad son afectados por estos siniestros que van desde pequeñas hasta grandes extensiones, el más grave fue el del viernes pasado en un sector de la Isla Talavera que obligó a cortar el tránsito en el complejo ferroviario Zárate-Brazo Largo por un par de horas debido a la baja visibilidad por el humo.
En una zona tan extendida como el distrito, que cuenta la mitad de su territorio de isla y otro amplio sector rural, desde la última semana de 2011 hasta ahora, los bomberos zarateños, al igual que de otras localidades de la provincia y el país, llevan apagados alrededor de treinta focos que se originaron por la quema de pastizales.
Todo retrotrae a abril de 2008 cuando el descontrol del fuego en la zona insular y su difícil acceso desplegó un importante operativo en Zárate dado que el humo llegó hasta Capital Federal. Por varias semanas bomberos de la región y de otras, incluso, provincias, participaron de las acciones encaradas para atacar los distintos frentes. esa situación es la que se quiere evitar pero que se presenta en el imaginario colectivo con cada nuevo foco que se inicia no solo en la isla sino en zonas periféricas y hasta del casco urbano de la ciudad.
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