Bomberos "a full" por los incendios de pastizales

Arrancó la "temporada alta" de estos siniestros que ponen en jaque a los cuarteles de la Región
Sol intenso y viento, fórmula explosiva de un coctel que prende fuego con facilidad en las zonas descampadas de la Región. La "temporada alta" de incendios de pastizales se extiende desde finales de diciembre hasta principios de marzo, y en estos días, entre los distintos cuarteles, alcanzan a cubrir hasta 8 emergencias diarias relacionadas con ese tipo de siniestros que, por lo general, no ocasionan víctimas pero ponen en riesgo vidas humanas, animales, producciones agrícolas y viviendas.

Durante este verano ya se cuentan numerosos incendios de pastizales que se producen en barrios periféricos a las ciudades de la Región. En ese sentido, se pueden enumerar, entre otros, los casos ocurridos en un predio de 173 entre 44 y 46 (cercano a una carbonera); un campo de 90 entre 8 y 10; en 23 y 76; 167 y 64 (afectó pastos y árboles); un extenso terreno en 453 y 138; y en grandes parcelas de 167 y 529, 34 y 152, 39 y 147, y 35 entre 132 y 133. En un hecho que sucedió anteayer, los Bomberos Voluntarios de Berisso lograron extinguir el fuego cuando las llamas ya estaban a un metro de una casa de madera, en el casco urbano de la ciudad vecina, en 11 entre 144 y 145.

En una zona tan extendida como la jurisdicción de La Plata, desde Navidad hasta ahora los bomberos de los diversos cuarteles y destacamentos llevan apagados alrededor de cuarenta focos que se originaron por la quema de pastizales.

SECO Y VENTOSO

El actual es un verano particularmente seco y ventoso, y debido a ese combo climático, sostienen los expertos, vienen registrándose numerosos incendios en terrenos de las localidades de la periferia. Y es que en la mayoría de los casos, según explican los bomberos, las llamas se inician por el calentamiento de algún vidrio -efecto lupa-, pero muchas veces la responsabilidad del fuego recae en las personas, que encienden un montículo pequeño de pasto y ramas y después no saben cómo controlar ese foco ígneo.

Suele ocurrir que los incendios forestales que afectan a esta región son pequeños y fácilmente controlables por los Bomberos, pero hay casos en los que la situación se agrava y el personal debe utilizar gran parte de los recursos disponibles y realizar un esfuerzo importante para evitar que se pongan en riesgo viviendas o construcciones aledañas. "El problema es que con las altas temperaturas reinantes y los terrenos tan secos la más mínima brisa hace que el fuego se propague con mucha facilidad. Algo que la gente no tiene en cuenta y que hacen muchos conductores en las rutas es tirar las colillas de los cigarrillos afuera, y es probable que ese elemento que cae al pasto seco produzca un incendio", indicó el jefe de Bomberos de La Plata, el subcomisario Adolfo Bengoechea.

PELIGROSA DISTRACCION

Siempre se dice que los incendios rurales "distraen" recursos y que debilitan las posibilidades de los cuarteles ante una eventualidad más grave. Para Bengoechea, sin embargo, "no son algo menor" porque, según remarcó el subcomisario "cuando hay fuego siempre hay riesgos materiales y pueden haber riesgos también con las personas".

Como fenómeno de este verano, el bombero Roberto Scafati, del cuartel de Voluntarios de Berisso, advierte que muchos siniestros relacionados con la quema de pastizales están ocurriendo en zonas urbanizadas. "Son pequeños, pero en medio de viviendas", señaló.

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