Las fuerzas de la OTAN, lideradas por aviones británicos, realizaron un ataque en Sirte. Rebeldes siguen avanzando sobre el control del país.
Cientos de milicianos opositores marchan hacia Sirte con el objetivo de localizar a Kadafi, donde las tropas leales siguen atrincheradas. Los disidentes llamaron a la rendición pacífica de los habitantes de Sirte. “No queremos derramamiento de sangre. ¿Por qué todo esto? ¿Para que Kadafi y sus hijos continúen en el poder? ¡Despierten!”, escribieron en un comunicado. Los rebeldes cuentan con el respaldo clave de las fuerzas especiales británicas (SAS), que están en Libia a cargo de la captura de Kadafi y planificaron el asalto a Trípoli.
Aunque Londres niega oficialmente la presencia de sus agentes, el ministro británico de Defensa, Liam Fox, reconoció el jueves que Gran Bretaña aporta “inteligencia y equipos” para ayudar a los opositores a “localizar a Kadafi y otros miembros del régimen”. En las imágenes de TV, se puede ver a los soldados británicos y su sofisticado armamento mezclados con las milicias libias de combatientes improvisados.
Corresponsales de cadenas internacionales descubrieron más de 200 cadáveres en estado de descomposición en un hospital de la capital. Los cuerpos de hombres, mujeres y niños estaban desparramados en las camas y pasillos del centro sanitario Abu Salim. Casi todos los médicos habían huido cuando comenzaron los choques entre insurgentes y leales. Sin embargo, aún no queda claro cómo fallecieron las víctimas.
La hija que no había muerto. En 1986, aviones estadounidenses enviados por Ronald Reagan bombardearon la residencia de Muamar Kadafi en Trípoli. Siempre se dijo que durante esos ataques murió Hana, una hija adoptiva de Kadafi que por entonces tenía cuatro años. Sin embargo, los rebeldes que ahora ocuparon el búnker de Bab Al Azaziya del dictador hallaron fotografías, documentación y aparentes indicios de que, en realidad, Hana no habría fallecido.
Según reveló el diario Irish Times, los insurgentes encontraron una habitación que parecía el estudio de una mujer joven. En un estante, un pasaporte mostraba la cara de una dama de 25 años vestida con uniforme médico. El periódico irlandés completó el hallazgo con un dato sugestivo: en una facultad libia había un papel de examen con la firma en árabe de Hana Kadafi. A eso se agrega un certificado del British Council de Trípoli, fechado en 2007, que muestra una calificación para una tal Hana. “Creemos que Hana Kadafi estudió inglés en nuestra institución”, comentó ayer al diario británico The Guardian un vocero del British Council.
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