En marzo, la tarifa del transporte alcanzará la suba acordada el año pasado, cuando costaba $2,25.
Actualmente el boleto cuesta $3,50 y pasará a $3,90, tras haber sido aumentado el año pasado de $2,25 a 3,50, y en enero de $3,25 a $3,50.
De esta forma el pasaje subió más de un 70 por ciento en tres etapas.
Como era de esperar las quejas y la preocupación de los usuarios que vieron como el pasaje pasaba de $2,25 a $3,90 en poco tiempo están a la orden del día.
Si bien el servicio cambió, de la mano de la nueva concesionaria, lo cierto es que el incremento que permitió continuar con el mismo fue más que sustancial y tendrá, al menos por el momento, su capítulo final la próxima semana.
Tan delicada fue la situación y tanta polvareda levantó que incluso se presentaron algunas denuncias al respecto ya que se entendía que “los concejales han tomado parámetros equivocados para el otorgamiento del aumento sin tener en cuenta estamentos oficiales para la determinación de la evolución de la economía, como son los datos oficiales difundidos por el Indec, ya que determinaciones de otro tipo de índices que se quieran aplicar e incrementen el costo de vida de los ciudadanos, deberían ser consideradas como lo determina el Código Civil, bajo el figura de "usura", porque el servicio urbano de pasajeros es un derecho y una obligación del Estado”.
Cabe recordar que tras la licitación del transporte, la empresa Expreso Los Andes resultó adjudicataria y desplazó así a su par Ko-Ko quien prestó el servicio durante más de diez años.
Sin embargo, a la hora del traspaso de la concesión no se ajustaron las tarifas sino que se llevó adelante un período de evaluación tras el cual, según se afirma, se determinó que con los costos y los precios la nueva empresa perdía cientos de miles de pesos por mes, motivo por el cual se avanzó en una nueva propuesta de recomposición, que supera el 70 por ciento dividido en tres cuotas.
De esta forma, el pasaje de colectivo experimentó una suba del orden del 40 por ciento en la primera etapa, pasando de $2,25 a 3, 25, importe que impactó de lleno en los bolsillos de los usuarios. Tras esto y a partir del 1º de enero pasado la tarifa trepó a los $3,50 para llegar el próximo 1º de marzo a los $3,90.
Más allá de las quejas, quienes estudiaron el caso en profundidad afirmaron que no existe otra salida que una recomposición tarifaria ya que de lo contrario la prestación del servicio sería prácticamente inviable y que en todo caso el error estuvo en no llevar adelante ajustes graduales a lo largo del tiempo.
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