El boleto bahiense es de los más caros del país

* Un relevamiento entre 15 ciudades argentinas permite descubrir que el cuadro tarifario local se encuentra muy por encima de la media. * El dato, en medio de la crisis, de por sí es preocupante, pero podría empeorar en las próximas semanas, en caso de confirmarse los rumores de aumento.
"Lograron hacerse con el monopolio de los micros interurbanos que conectan La Plata con Retiro y adquirieron las empresas de larga distancia de Córdoba y el transporte urbano en La Pampa y Bahía Blanca, donde se registra la tarifa más costosa del país", escribió Jorge Lanata, desde una columna del diario "Perfil" , bautizada "El espejo de los culpables", en la que se encargó de repasar el vertiginoso ascenso empresarial de la familia Cirigliano en la última década, al frente de compañías muy cuestionadas públicamente, como Trenes de Buenos Aires (TBA) y el Grupo Plaza, entre otras.

La afirmación del reconocido periodista respecto del costo del boleto en nuestra ciudad --puesta como ejemplo de lo que no debe hacerse en materia de transporte público-- primero llamó la atención. Casi enseguida despertó incomodidad. Y el tercer paso, como en una sucesión de actos reflejo, fue la curiosidad.

Era lógico preguntarse si la frase decía la verdad, si además de padecer un servicio muy cuestionable, los usuarios bahienses están pagando los viajes en colectivo más caros de la República Argentina.

Para averiguarlo, "La Nueva Provincia" se comunicó con colegas de diarios de todo el país, a quienes los consultó sobre el cuadro tarifario actual en sus respectivas ciudades --tomando como denominador común el costo del boleto mínimo-- y algunas de las características del servicio ofrecido.

El balance de ese relevamiento es cuanto menos alarmante: entre todas las ciudades consultadas, Bahía Blanca ocupa el tercer puesto en la tabla de posiciones de precios, apenas superada por Córdoba y Mar del Plata.

Pero en los distritos de la provincia mediterránea y de la Costa Atlántica se aplica el sistema de tarifa única, lo que les permite a sus usuarios trasladarse cortas, medianas o prolongadas distancias por un mismo monto, algo que no sucede en el ámbito local, ya que viajar a Ingeniero White, Espora/Harding Green o General Cerri recarga notablemente los precios.

En definitiva, la frase de Lanata se asemeja demasiado a una verdad irritante: entre aquellas localidades que cuentan con tarifa escalonada, Bahía lidera la estadística.

Motivos.

Las explicaciones para entender por qué los pasajeros bahienses pagan mucho más que los tucumanos, santafecinos o mendocinos, entre tantos otros, pueden encontrarse dentro de un laberinto de argumentos técnico-administrativos, conocidos bajo el término de "La ecuación económica".

Ahí confluyen las variables de gastos operativos que tienen las empresas (sueldos, combustible, insumos, repuestos), junto con la inflación mensual, el porcentaje de subsidios recibidos y el denominado Indice de Pasajero por Kilómetro recorrido (IPK). Una serie de cálculos, entre todos estos números, va determinando el valor del cuadro tarifario a lo largo del tiempo.

De acuerdo con los estudios realizados en los últimos años, el IPK bahiense arroja un valor que oscila entre 1,9 y 2,2, una cifra que las compañías de transporte consideran como muy baja en comparación con otras ciudades, donde el número se encuentra cercano a un mucho más redituable 2,9 o 3,1.

Ahí está la explicación básica de por qué Bahía tiene, en proporción, los boletos de colectivo más caros del país.

Sin embargo, el IPK no logra satisfacer otras dudas, como los motivos detrás del mal estado del material rodante, tanto en su parte mecánica como higiénica, la escasa puntualidad en las frecuencias o las volátiles trazas de recorrido diseñadas sobre el mapa local.

Estos son ítems que suelen quedarse sin otra contestación que la supuesta falta de rentabilidad que ofrece la ciudad.

"Valores desactualizados", "necesaria recomposición", "sinceramiento" y "alternativa superadora", son algunas de las fórmulas verbales que se escuchan cada vez que arrecian las críticas por la mala calidad del servicio.

Se trata, una vez más, del viejo debate filosófico entre el huevo y la gallina. Sin aumentos de tarifas dicen los empresarios que no puede haber una mejora integral del transporte, pero con un servicio tan deficitario como el actual no parece quedar margen para exigir incrementos.

En medio del contrapunto, apenas sobrevive una certeza: los usuarios son los que siempre terminan cacareando.

"Con estrategias de movilidad podría mejorarse el costo"

Designado como gerente de la nueva Sociedad Anónima de Participación Estatal Mayoritaria (SAPEM), creada por el intendente Gustavo Bevilacqua para administrar el sistema de colectivos en la ciudad, el contador Adrián Saschrgorodsky explica algunos de los motivos por los cuales Bahía Blanca ostenta uno de los boletos más caros del país.

"Las características de una ciudad definen el costo de su servicio de transporte público. ¿Qué hace falta para que sea relativamente económico? Por lo pronto, tener vías rápidas de circulación, contar con un 100% de los recorridos sobre asfalto y aprovechar la distribución geográfica, en relación con la densidad poblacional", enumera.

"Son todos factores muy complicados de resolver en Bahía, porque no está distribuida de manera uniforme, cuenta con un alto porcentaje de calles no asfaltadas y le faltan algunas trazas rápidas para desplazarse entre sectores alejados.

"Además debe tenerse en cuenta la distancia equilibrada entre las paradas o la búsqueda de características viales o topográficas que no condicionen permanentemente la velocidad media de circulación", destaca Saschrgorodsky.

"Todo lo que atente contra la velocidad, como la presencia de badenes en las esquinas, el paso por calles de tierra o la búsqueda de pasajeros en barrios alejados, para luego seguir el recorrido, encarece automáticamente el servicio.

"Estoy convencido de que muchas de estas cuestiones, que podríamos llamar urbanísticas o de tránsito, pueden mejorarse con estrategias de movilidad. Eso influiría directamente sobre los costos. Todo es perfectible", finaliza.

Una comparación que preocupa

VALOR CIUDAD

$3,20 Córdoba (Tarifa Unica)

$2,52 Mar del Plata (T.U.)

$2,40 BAHIA BLANCA

$2,30 Rosario

$2,25 Bariloche

$2,00 San Juan

$2,00 S. M. de Tucumán (T.U.)

$2,00 Viedma (T.U.)

$1,90 Santa Fe

$1,90 Santa Rosa (T.U.)

$1,80 Neuquén

$1,50 Cutral Có

$1,40 Mendoza

$1,10 Buenos Aires

$1,10 La Plata

En una década aumentó 200%

El siguiente es un listado de los incrementos que recibió el boleto mínimo bahiense entre marzo de 2002 y marzo de 2012.

VALOR FECHA

$0,80 Marzo 2002

$0,90 Junio 2002

$1,10 Julio 2005

$1,35 Mayo 2006

$1,70 Julio 2009

$1,75 Septiembre 2009

$1,80 Noviembre 2009

$2,10 Septiembre 2010

$2,20 Octubre 2010

$2,30 Noviembre 2010

$2,40 Diciembre 2010

$2,40 Marzo 2012

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