Desde Presidencia todos coinciden que el intendente viajó a última hora y sin boleto a la ONU. Tanta fue la presión que ejerció Camau, desde el pasado sábado cuando se enteró de la invitación formal a Colombi, que debieron subirlo al avión de improvisto, y para colmo con la cola de Leandro Delgado. No pudieron cortar la cabeza de Colombi.
El trato de voltear la justicia provincial, mancomunado con la mafia, era una condición ineludible para Camau quien forcejeó dos pasajes -para él y para Leandro delgado- en la comitiva, y así "destripar a Colombi" y traer la "bendición formal de la Presidenta" como el "hombre" puesto para la Gobernación del 2013.
A Colombi iban a anoticiar en el viaje, junto a Roldán, Delgado y Camau que "debía bajarse del 2013" bajo la amenaza de intervenir todo Corrientes. La intuición del gobernador al tomar la decisión de bajarse -pero del avión- y mandar todo "al faking diablo" en el propio rostro desencajo de Oscar Parrilli, fue la mejor de las decisiones tomadas por Ricardo en los últimos tiempos.
La cabeza del gobernador era un trofeo que relamía Camau, tras la llegada de la comitiva en nueva días. Pero no hubo lugar, los débiles viajaron solos y se quedaron con las ganas.
Ya sin reflejos y en la soledad de una habitación neyorquina caliente, pero "delgado", Camau regresó antes de lo previsto sin ningún acuerdo productivo y de desarrollo para la comuna de la Capital, para "cantar con Boffil" y seguir "encantando a los correntinos", que de a poco se entibian del boletazo del 35 por ciento y de cinco centavos más de lo debido a los estudiantes.
La "cabeza de Colombi" que debía venir en la bandeja de plata que llevó Camau y la sostenía Roldán, quedó vacía y el gobernador y las instituciones en Corrientes gozan de buena salud. Por ahora.

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