Bodegueros apoyan el proyecto sin estar seguros de que funcione

San Juan.- Falta poco para su relanzamiento y las expectativas se mezclan con las dudas del éxito. El gerente de la Cámara de Bodegueros de San Juan aseguró el respaldo al proyecto que pretende poner a disposición de los turistas un vino de excelente calidad a menor precio.

El pobre resultado que el proyecto del Vino Turista tuviera en la década de 1970, cuando se estableció por primera vez, genera dudas entre los bodegueros de que esta vez vaya a dar buenos resultados. vinoSin embargo, los empresarios sanjuaninos aseguraron que darán su apoyo para que funcione.

“Lo hemos estado analizando y la verdad es que no sabemos qué efecto puede producir porque esto es una revival de la vieja resolución. No se qué va a pasar cuando uno pida vino turista en Buenos Aires o en un restaurante. Si va a fomentar que se consuma más o va a estigmatizar y no lo van a querer tomar”, señaló el gerente de la Cámara de Bodegueros de San Juan, Horacio Ripalta, en diálogo con Diario El Zonda. “De cualquier forma, se va a poner en vigencia la resolución y cada bodega, voluntariamente, se preparará para etiquetarlo bajo las normas de Vino Turista”, aclaró.

Ripalta recordó que cuando se lanzó por primera vez se hizo con el espíritu de que el turista tuviera acceso a un buen vino pero a un precio accesible. “El vino turista nació en Mendoza, porque cuando la gente iba a la Fiesta de la Vendimia y se sentaba en un restaurante, el vino le salía más caro que la comida. Ahora, el espíritu es el mismo”, dijo.

Reconoció además que las normas bajo las cuales se regía la industria vitivinícola eran otras y que, por lo tanto, las mismas deberán adaptarse a los nuevos tiempos. “Se tomarán otras medidas y se harán otros controles. La calidad de los vinos también ha cambiado muchísimo y creo que con la salida de los vinos no va a haber ningún inconveniente”, dijo. La última frase viene a colación porque una de las razones de que el proyecto no funcionara cuando fue promocionado por primera vez tiene que ver con que en muchas ocasiones la calidad del vino que las bodegas enviaban para el envasado del Vino Turista, no era la mejor. Por esa razón habría dejado de solicitarse en los restaurantes.

Por otra parte, al no tener un estudio de mercado que respalde el éxito que podría llegar a tener el proyecto, también genera dudas entre los bodegueros. “Es por esto que la Cámara no puede dar un aliento de garantía a quienes tomen la decisión de hacerlo. También es cierto que no tenemos argumentos para decir que no va a funcionar”, señaló Ripalta. “Creo que el proyecto se va a apoyar. Algunas bodegas van a preparar sus partidas y ver como va reaccionando el mercado. Creo que todas las medidas que son innovadoras pueden ser un aporte y una vez que esté en la calle, se irá corrigiendo para potenciar su funcionamiento”, concluyó el gerente de la cámara.

El proyecto

El Vino Turista se implementó a partir de una ley nacional emitida en 1974, a través de la cual se estableció un régimen obligatorio para los restaurantes de disponer un vino como botella abierta y de carácter voluntario para las bodegas, encargadas de enviar el vino a los establecimientos gastronómicos y hoteles. En aquellos años, se hablaba de “vinos reserva” o “vinos finos”, de los vinos que hoy se conocen como “genéricos”.

La pasada semana Diario El Zonda publicó una entrevista con el presidente del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), Guillermo García, quien anunció el próximo lanzamiento del Vino Turista para todo el país, en pocos días.

Según había adelantado García, el proyecto en el cual vienen trabajando desde hace 2 años, aproximadamente, implica la disposición de un vino para los restaurantes y hoteles de un vino para los turistas de entre 20 y 25 pesos, con el objetivo final de potenciar el consumo de este producto entre los turistas argentinos.

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