Boda en la frontera más caliente de Asia

Mientras los gobiernos hablan de "ejemplo para la paz", grupos nacionalistas denuncian "traición", Sania Mirza contraerá matrimonio con el capitán de la Selección de cricket de Pakistán.
El fuego de la pasión. Nacionalistas indios quemaron en Bombai la foto de Sania Mirza, a la que acusan de traicionar al país con su romance con el ídolo del cricket paquistaní Shoabib Malik.

La boda entre dos iconos del deporte suavizó temporalmente más de seis décadas de rivalidad entre India y Pakistán, potencias atómicas vecinas que protagonizaron tres guerras desde la partición del subcontinente en 1947. En cafés, lugares de trabajo y hogares, tanto hombres como mujeres comentan el matrimonio del ex capitán de la Selección paquistaní de cricket Shoaib Malik con la estrella del tenis india Sania Mirza, número 92 del ranking mundial y que llegó a estar en el número 31. El enlace de los dos deportistas musulmanes entusiasma tanto a la tevé paquistaní que llegó incluso a mostrar imágenes de Mirza con pantalones cortos jugando al tenis, una aberración en un país donde los talibanes azotan a las mujeres que no se cubren el rostro. En la India, en tanto, la fama de Mirza no evitó el repudio de los fanáticos nacionalistas, que quemaron su foto acusándola de traidora.

Shoabib Malik, de 28 años, fue quien confirmó la boda, pero sin dar fechas. Tan sólo señaló que a principios de este mes iba a dar la bienvenida a Mirza y su familia en la ciudad de Lahore para celebrar una fiesta por el enlace. "Nuestras familias están muy contentas", se limitó a decir al canal de televisión Geo.

La boda mantiene a los funcionarios de Pakistán ocupados gestionando los visados para la estrella india y sus familiares en menos de 24 horas, sorteando procesos que suelen durar meses. El gesto de buena voluntad oficial llega en un momento en que Islamadab y Nueva Delhi intentan reanudar el proceso de paz, estancado desde los atentados terroristas de Mumbai en noviembre de 2008, que al parecer fueron instigados en Pakistán.

La reunión entre los ministros de Asuntos Exteriores de ambas naciones el mes pasado no pudo romper el hielo. Sin embargo, en Pakistán el romance entre Mirza y Malik aparece como un rayo de esperanza. "Esperemos que ayude a mejorar las relaciones entre ambos países", dijo Abdul Razzaq, ex compañero del equipo de Malik, que conocía la relación.

En la localidad natal de Malik, Sialkot, ubicada en el este de Pakistán, una multitud de fans decidió bailar a ritmo de tambores frente a su casa al conocer la noticia. "Daremos a la novia una bienvenida sin precedentes y mostraremos a India que el pueblo paquistaní tiene amor hacia ellos", dijo un fan de Malik.

Sin embargo, los dos deportistas evitaron responder si su matrimonio sorteará las diferencias entra ambos países. "Nos casamos, no nos estamos posicionando políticamente", dijo Mirza, de 23 años, que se convirtió en una estrella en 2005 al ser la primera mujer india que ganó un título WTA, hasta ahora el único de su carrera. Para evitar futuras polémicas sobre sus lealtades, la pareja prevé instalarse en un lugar neutral: el emirato de Dubái.

La distancia, sin embargo, podría no ser suficiente. El líder nacionalista indio Bal Thackeray dijo que si "Sania tuviera un corazón indio, no se habría dejado conquistar por un paquistaní". La boda tal vez no modifique décadas de conflicto entre India y Pakistán, pero a la espera de futuros encuentros diplomáticos, la atención está puesta ahora en las páginas del corazón. (DPA)

OPINIÓN

Deporte nacional

Andrés Burgo

Salvo que la selección de cricket esté jugando un partido, la India es un país que se te cae encima. En especial la estación de trenes de Nueva Delhi, donde hay gente, más gente y mucha más gente en los andenes, en los pasillos, en los vagones, en los techos, en las salas de espera, en los baños, en el piso, en las boleterías, en cualquier lado, en todos los lados, familias que se separan, familias que se reencuentran, conductores de rickshaws a los gritos, vacas que husmean latas de gaseosa oxidadas, buscavidas que revuelven basura, mendigos a la espera de la próxima vida, parlantes que chirrían información, aquel tren, tal andén, esta hora, ese destino, demoras imprevistas, sepan disculpar, sale en horario, cambio de último momento, indios que revolotean sobre extranjeros, turistas con el cartel de imbéciles en la frente, gente flaca, gente más flaca, gente mucho más flaca, gente que te mira, gente que te ignora, gente que te sonríe, gente en paz, gente desesperada, policías que buscan terroristas, niños que piden rupias, olores inolvidables, saris multicolores y gente, más gente y mucha más gente. Eso siempre, salvo que juegue la selección de cricket: allí, la India entra en parálisis y no se te cae más encima.

Y ni hablar, claro está, si el rival es el enemigo Pakistán.

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