Lo central de la convención constitutiva del radicalismo fue el debate, fuera del orden del día, que se dio por la próxima renovación de las autoridades de la Cámara baja. Los diputados del FCyS exigieron al legislador del MIRA que demuestre con hechos que el sector quiere seguir dentro de la UCR, y que permita que esa fuerza retome la conducción del órgano legislativo. El debate de la metología de selección de candidatos quedó postergado hasta el próximo cónclave.
La escandalosa situación institucional de la Cámara de Diputados ocupó gran parte del debate de la Convención de la Unión Cívica Radical, que se realizó ayer en la sede del Comité Provincia, que reeligió como presidente a Amado David Quintar.
Aprovechando la presencia del diputado del MIRA Alfredo Gómez, quien reclamó mayor apertura de la conducción partidaria para con su sector y el resto de sectores minoritarios, más allá que no hayan alcanzado formalmente por escaso margen porcentual el piso que estipula la Carta Orgánica, los diputados renovadores y celestes quisieron arrancarle el compromiso que el próximo miércoles tendrá el gesto de permitir con su voto que el FCyS recupere la conducción de la Cámara baja, como una forma de demostrar que quieren seguir dentro de la UCR.
El dirigente jalilista aceptó el convite, pero enumeró una larga lista de condiciones. Además, denunció vehementemente la supuesta discriminación del gobierno de la provincia con el muncipio de Valle Viejo y los supuestos incumplimientos de pactos, cuando ese sector interno estaba en alianza con renovadores y celestes. Pero cuando las réplicas oficialistas arreciaban, algunas con ataques personales, en defensa del gobierno, fue la diputada Marita Colombo quien tuvo la intervención más lúcida y sensata de la larga tarde (el debate duró 6 horas) al pedir autocrítica a todos los sectores: “Lo que pasa en la Cámara de Diputados es responsabilida de todos”, resumió, a la vez que pidió que el MIRA y el bloque del FCyS se sienten a discutir la salida a la bochornosa situación que causa, esencialmente que la conducción siga en manos del “innombrable” (ya que nadie quería nombrar al médico Luis Eduardo Barrionuevo).
Por otro lado, la definición de la metodología para elegir candidatos quedó postergada, sin fecha, a pesar que desde las minorías se buscó por todos los medios introducir el tema en el orden del día.
El pedido de internas llegó de uno modo u otro a lo largo de las distintas exposiciones que Quintar -con buen criterio- permitió.
Lo único acordado fue que en la próxima Convención se integrará el Tribunal de Conducta y el Tribunal de Cuentas.



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