El paraguayo Néstor Bareiro señaló ambas conquistas para mantener con vida a los aurinegros, en la recta final de la temporada. Salvarse del descenso, igualmente, no depende exclusivamente de sus propias fuerzas, por más que consigan una eventual sucesión de victorias en las últimas cuatro jornadas del Clausura.
Dos anotaciones del eficaz Néstor Bareiro le valieron apuntarse un reparador triunfo que, sumado al empate de Rafaela, prolongó su esperanza a cuatro fechas del cierre del torneo.
Arranque con gol. Más decidido en su búsqueda y con hombres rápidos en la ofensiva, Olimpo halló casi inmediato premio a su persistencia inicial.
Avisó al minuto en un tanto anulado a Martín Pérez Guedes por offside previo de Bareiro y cristalizó sus intenciones a los 7, en una combinación encabezada por Martín Rolle. El Enano lanzó el centro pasado, que Pérez Guedes cacheteó hacia adentro desde la línea de fondo y Bareiro la empujó a la red ante la pasividad del fondo rojo, que se quedó reclamando que el balón impulsado por el carrilero aurinegro había traspasado los límites del terreno.
En esos pasajes, la escuadra de Walter Perazzo controló la mitad de la cancha con Ariel Rosada cortando juego y David Vega entregando con prolijidad. Además, armó la maniobra por la izquierda para definirla por derecha. Así, como en el gol, a los 18, Pérez Guedes apareció vacío y tras un enganche exigió una buena tapada de Adrián Gabbarini.
Desde entonces, Independiente reaccionó y alcanzó la igualdad a los 20 con un envío de Lucas Villafáñez que Facundo Parra no consiguió anticipar. El esférico continuó su curso y Ernesto Farías lo acompañó a la red con su cuerpo.
A partir del empate transitorio, los dirigidos por Cristian Díaz se adueñaron de la pelota en la zona de gestación. Equilibró Cristian Pellerano y los centros lanzados desde los costados, por Villafáñez y Osmar Ferreyra, llevaron peligro para Matías Ibáñez y la retaguardia local.
Parra hizo revolcar a Ibáñez, Ferreyra elevó un remate cercano y Schefer evitó una situación generada por Parra cuando el atacante se relamía para convertir.
Por una cabeza. En el complemento, Olimpo esperó paciente su oportunidad y los asociados encuentros entre Rolle y Franzoia desnudaron las debilidades defensivas de Independiente. Gabbarini, con esfuerzo, cortó una habilitación rasante de Franzoia que iba dirigida a Rolle y posteriormente atrapó junto al poste otro disparo del ex Huracán.
Independiente, sin claridad ni respuestas futbolísticas, más allá del ingreso del Patito Rodríguez, dispuso de su única chance favorable a los 15, cuando otra asistencia de Villafáñez fue conectada en el borde del cuadro chico por el Tecla Farías, motivando una notable intervención de Ibáñez.
En su necesidad de alcanzar la victoria y por su mayor ambición, Olimpo destrabó el resultado. Schefer subió por su franja, disparó cruzado en forma defectuosa y Bareiro, en el área, se arrojó en palomita para establecer el celebrado 2-1.
Con la ventaja, el conjunto bahiense se agrupó con orden, no perdió la concentración, fue un equipo corto y solidario y solventó cualquier sobresalto.
Independiente, que soportó su tercera caída consecutiva, no encontró la manera de romper el cerrojo adversario y se entregó mansamente a un revés que preocupa no sólo por el presente, sino también por el futuro promedio para la temporada 2012-2013.


Comentá la nota