Bloqueo de los “Dragones” generó gran tensión y mantuvo de rehén a toda la región

Bloqueo de los “Dragones” generó gran tensión y mantuvo de rehén a toda la región
Sobre las 5 de la madrugada, un contingente de más de 200 policías se apostó en cercanías del cruce de las rutas 3 y 26. A lo largo del día se vivieron momentos de tensión extrema y otros de tensa calma, con los intentos de la fuerza por avanzar, que fueron respondidos desde el piquete con pedradas y la amenaza de hacer estallar un camión con combustible.
Mientras los trabajadores petroleros, por decisión de sus sindicatos, se concentraban ayer temprano para esperar que las autoridades ordenaran la liberación del cruce de las rutas 3 y 26 -y pudieran retornar a sus actividades en los yacimientos luego de 13 días-, la Policía de Chubut organizaba desde las 5 de la madrugada un operativo en la zona de los piquetes montados por los “Dragones”.

A esa hora, el jefe provincial de Policía, Julio Blanco, junto al jefe de la Unidad Regional, Luis Buttazzi y los jefes de comisarías de Comodoro Rivadavia se hacían presentes en la ruta Nacional 3, en inmediaciones de la estación de servicio “El Patagón”, para dirigir las acciones de más de 200 policías de grupos especiales, la división de canes y policías convencionales.

El objetivo de la jefatura policial era aguardar la decisión de su superioridad política para cumplir la orden del fiscal federal Norberto Bellver de restablecer la libre circulación. Buttazzi comentó en el lugar a Diario Patagónico que el lunes por la tarde había recibido la notificación de la Justicia Federal de que la Policía del Chubut debía restablecer la libre circulación hacia los yacimientos petroleros.

En una primera instancia los mediadores de la policía entablaron sin éxito negociaciones con representantes de los “Dragones” -facción sindical de la construcción disidente de la UOCRA-, instándolos a desalojar pacíficamente la ruta.

Y la tensión empezó a crecer cuando sobre las 8 de la mañana, en medio de un caos vehicular, más de tres mil trabajadores petroleros se movilizaron desde la zona del Infiernillo -donde se habían concentrado- hasta el cruce de las rutas 3 y 26, con la finalidad de “subir” a los yacimientos.

Los petroleros permanecieron durante tres horas a la espera de la acción policial y cerca del mediodía, cuando todo seguía igual, decidieron en asamblea que retornarían a sus hogares, ya que a pesar del perjuicio de llevar casi dos semanas sin trabajar -primero por la toma del yacimiento de Cerro Dragón y luego por el corte de ruta-, la intención no era “enfrentarse entre trabajadores”.

RESISTENCIA

Frente al fracaso de las negociaciones con los “Dragones” para un desalojo pacífico, la policía comenzó a realizar intentos de disuasión y avanzó desde el punto inicial, a un kilómetro del corte, en tres etapas.

Primero avanzó doscientos metros, se frenó y luego marchó otros 100 metros en dirección hacia el arroyo La Mata por ruta Nacional 3. La primera fila de policías la conformaban los jefes de comisarías con cascos y escudos. Del otro lado unos 200 manifestantes también avanzaban y lo hacían con la premisa de resistir el desalojo. En forma paralela, los francotiradores de la fuerza se apostaban en sectores estratégicos.

Pasadas las 10 de la mañana, cuando la policía se desplazó otros 50 metros, comenzaron a lanzar pedradas desde el piquete. Los primeros en recibir las agresiones fueron los comisarios que encabezaban la columna. Además de piedras volaron bulones lanzados con gomeras. La policía no avanzó ni respondió

a la agresión y poco a poco se volvió de la extrema tensión a la tensa calma.

NADIE PASA

Durante los días previos, los manifestantes en conflicto con Pan American Energy sólo habían impedido la circulación de los petroleros, pero ayer se interrumpió el paso de todo tipo de vehículos.

Así, los colectivos de larga distancia que habían quedado en medio del piquete debieron hacer bajar a sus pasajeros, entre ellos niños y mujeres que caminaron con sus valijas y bolsos varios kilómetros desde la rotonda de ruta 3 y 26 hasta “El Patagón” donde alguien los pudo acercar hasta otro micro de trasbordo. Una mujer que viajaba desde el sur dijo ruborizarse ante los insultos de los piqueteros.

Luego la estrategia de los manifestantes cambió. Empezaron a llegar sus esposas, las autodenominadas “Dragonas”, con vinchas y banderas blancas de “paz”, que junto a los hijos de los trabajadores se colocaron en la primera línea de la resistencia ante una posible represión policial.

Algunas mujeres pudieron llegar al lugar sorteando los controles policiales del norte. Lo hicieron rezando el Padre Nuestro y el Rosario. Cuando pasaron el cordón policial y se unieron a los manifestantes, fueron aplaudidas por sus compañeras.

El límite de la posición territorial entre los “Dragones” y la policía fue demarcado por los propios manifestantes con velas encendidas sobre la calzada.

Cuatro efectivos policiales intentaron caminar por el flanco este sobre los cerros y fueron observados por los trabajadores que los corrieron con palos en las manos y a piedrazos. Es que los “Dragones” sostenían que “estaban jugados” y que si abandonaban la ruta, lo perdían todo. Unos diez encapuchados ganaron de esa manera el lugar y quedaron casi en la misma línea que la policía en la ruta aunque sobre los cerros.

ORDEN DE NO REPRIMIR

Sobre las 13:10, llegó hasta las autoridades policiales la orden del gobernador Martín Buzzi que instruía “disuadir a los manifestantes, pero sin hacerle el juego a quienes están tratando de provocar más violencia”.

Del lado de los manifestantes también empezó a descomprimirse la situación por un rato. Sobre las 14 liberaron una mano de la ruta –en el sentido sur norte- para que circularan los camiones que habían quedado atrapados en el piquete.

Ya desde el gobierno se había dado la orden de no reprimir. Sin embargo, el asedio policial persistía con la intención de agotar a los “Dragones”, pero el frío y el cansancio parecía no doblegarlos.

Así, sobre las 15 se vivieron momentos decisivos, cuando llegó la Policía Montada. Los “Dragones” se replegaron nuevamente ante la llegada de los caballos y comenzaron a arengarse. Algunos mostraban desafiantes palos en alto y otros empezaron a arrojarles piedras a las fuerzas, pero la acción inmediatamente fue frenada por sus mujeres. Entonces colocaron una bandera argentina en el frente y comenzaron a entonar las estrofas del himno nacional.

A medida que avanzaba el tiempo, de un lado se estudiaban los movimientos que hacía el otro. Y en un momento dado, a eso de las 4 de la tarde, los manifestantes le exigieron al chofer de un camión de transporte de combustible -que había sido interceptado a las 6 de la madrugada- que hiciera marcha atrás. El camión de la empresa “Vermaz” fue colocado de esa manera por los manifestantes en el medio del grupo y un encapuchado se colocó arriba con un palo. Amenazaban con prenderlo fuego.

En ese tire y afloje la situación permanecía al cierre de esta edición, a pesar de que a las 18:10 el gobernador Buzzi había ordenado a la Secretaría de Trabajo de Chubut que dictara una conciliación obligatoria entre PAE y “Dragones”.

Anoche la policía aguardaba de un lado y los manifestantes accedieron a liberar el tránsito para particulares, pero seguían impidiendo el paso de todo vehículo afectado a la actividad petrolera.

Comentá la nota