Blaquier aún no declaró ante la Justicia, pero no podrá evitar el reclamo popular

El dueño de Ledesma, investigado por delitos de lesa humanidad, iba a declarar ayer por la tarde pero prefirió no ingresar a los Tribunales Federales jujeños debido a un escrache montado allí por militantes de organismos de derechos humanos. Finalmente, como estaba previsto inicialmente, la audiencia fue confirmada para el próximo martes.
Hasta el momento, Carlos Pedro Blaquier, dueño del ingenio Ledesma, vino evitando declarar ante la Justicia Federal por los delitos de lesa humanidad que se le atribuyen. Lo que no podrá esquivar el poderoso empresario son los reclamos de los familiares de desaparecidos y organismos de los derechos humanos que vienen reclamando justicia por los crímenes cometidos durante la última dictadura militar y que lo tienen a él y a su empresa como protagonistas.

El empresario había sido citado a declarar por el juez subrogante Fernando Poviña para el próximo martes, pero en un intento por evitar el asedio de la prensa y posibles escraches en su contra, quiso adelantar su testimonio ayer al mediodía. No pudo hacerlo, debido a que a esa hora Poviña, quien también es titular del Juzgado Federal Número II de Tucumán, se encontraba en nuestra provincia. El magistrado lo autorizó a regresar a las 17.00 -hora en que tenía estimado llegar a Jujuy- pero Blaquier apareció minutos antes de las 20.00 y, finalmente, desistió de ingresar a los Tribunales, debido a la numerosa presencia de militantes de los derechos humanos.

En consecuencia, la indagatoria fue suspendida y ahora el dueño de Ledesma tendrá que volver el martes 10 de julio, como estaba previsto desde un principio. Para ese día está programada una masiva movilización popular a los Tribunales Federales de la Capital jujeña, que Blaquier, si todo se desarrolla conforme a los plazos dispuestos por Poviña, no logrará esquivar.

La suspensión de la audiencia fue confirmada por el fiscal ad-hoc Pablo Miguel Pelazzo, minutos después de que el auto que conducía a Blaquier siguiera su marcha luego de intentar ingresar a los tribunales de la calle Senador Pérez.

Allí se produjo el reclamo de integrantes de diversos organismos hacia el empresario, quien está imputado como supuesto autor del delito de "privación ilegítima de la libertad" de más de 20 personas entre el 20 y el 27 de julio de 1976 en la ciudades de Libertador General San Martín y Calilegua. El vehículo que conducía a Blaquier se marchó al advertir gran cantidad de gente lo aguardaba en las puertas del juzgado, y luego de que estos golpearon el auto en señal de desaprobación contra el empresario.

En la zona se generó una gran confusión tras el alejamiento del empresario, dado que integrantes de algunas organizaciones, como Madres y Familiares de Detenidos Desaparecidos e H.I.J.O.S. tenían por objetivo facilitar la llegada de Blaquier a la sede judicial.

Una media hora antes del arribo del automóvil del dueño de Ledesma, se habían retirado del lugar una manifestación de la Red de Organizaciones Sociales.

En la sede judicial se encontraban el juez Poviña, al igual que el fiscal federal Domingo Batule, Pelazzo y los abogados defensores del acusado, Horacio Aguilar y Diego D´Andrea Cornejo.

Luego de varios minutos, el fiscal Pelazzo comunicó a los medios que se había suspendido la audiencia, sin brindar más detalles.

De qué lo acusan

Poviña investiga a Blaquier en los expedientes llamados "Luis Aredez y otros" y "Burgos y otros". Esta última causa tiene relación con la llamada "Noche del Apagón", ocurrida el 27 de julio de 1976 -cuando fueron secuestradas alrededor de 400 personas, varias de ellas empleadas del Ingenio Ledesma-, y la otra es la referida a la desaparición de Aredez, ex intendente de Libertador General San Martín, secuestrado en mayo de 1977 y desaparecido.

Para rendir cuentas por estos hechos, el empresario, uno de los más poderosos de la argentina, debió presentarse el 18 de mayo último, pero sus abogados mostraron en el juzgado un certificado médico justificando su ausencia por "razones de salud".

No obstante, más tarde se confirmó que se encontraba de viaje en Europa, y a su regreso fue sometido a dos revisaciones médicas por parte de forenses de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, estudios que determinaron que Blaquier no tenía impedimentos físicos para presentarse a indagatoria.

Inteligencia en plena democracia

El 26 de abril de este año, el juez Poviña había ordenado un allanamiento en las oficinas de la empresa en el barrio Los Perales, donde encontraron documentación de inteligencia realizada sobre dirigentes sociales, políticos y de derechos humanos, entre otros el Premio Nobel Adolfo Pérez Esquivel y la integrante de Madres-Línea Fundadora, Tati Almeyda. Lo alarmante del caso es que esta "investigación" tuvo lugar en 2005, en el marco de la multitudinaria "Marcha del Apagón" que se realizó en Jujuy para exigir justicia por los delitos contra los derechos humanos cometidos en esa provincia. La larga lista de personas a las que Blaquier habría ordenado investigar incluye a Milagro Sala de la organización Tupac Amaru, a Carlos "Perro” Santillán, el dirigente sindical Fernando Acosta y Hugo Condorí, de la Asociación de Ex Presos Políticos, entre otros.

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