Blanquean el cobro de aportes a quien recibe un plan social

Avanza una iniciativa de piqueteros oficialistas para legalizar los descuentos a los beneficiarios
De las ollas populares al descuento mensual por haberes. A casi un año del lanzamiento del plan de cooperativas Argentina Trabaja, las organizaciones piqueteras kirchneristas ultiman detalles con los ministerios de Salud y de Desarrollo Social para empezar a cobrar una cuota mensual a los beneficiarios del programa. El "mercado" es tentador: unas 150.000 personas, casi todas concentradas en la provincia de Buenos Aires, que podrían duplicarse el año próximo si el plan se extiende al resto de las provincias.

La agruupación que ya dio pasos firmes en esta dirección es el Frente Transversal, la organización piquetera del ex diputado kirchnerista Edgardo Depetri, que planea establecer una mutual, un sindicato y una obra social para los cooperativistas. El dirigente cuenta con una ventaja: su llegada directa al matrimonio presidencial, que lo nombró al frente de la Secretaría de Relaciones con la Sociedad Civil.

La mutual, según indicó Depetri a LA NACION, estará legalmente constituida en un mes. Con ella, su fuerza podrá insertarse en el mercado farmacéutico, a través de los descuentos de medicamentos, ofrecer asistencia en servicios funerarios y prestar dinero.

La mutual servirá de base para lograr el segundo objetivo del dirigente kirchnerista: un Sindicato de Trabajadores de la Economía Social, que agrupe a los cooperativistas y se inserte en la estructura de la CTA, según anticipó.

La tercera meta, la más ambiciosa, tiene implicancias tanto asistenciales como económicas: una obra social netamente piquetera, financiada por los descuentos de haberes de los sueldos de las cooperativas, que rondan los 1500 pesos brutos por trabajador y que paga el Estado, a través de Desarrollo Social, la cartera que conduce Alicia Kirchner.

El Movimiento Evita, de Emilio Pérsico -el que más personas anotó en las cooperativas-, sigue con interés los avances de Depetri, mientras discute proyectos propios de similar alcance, según indicó a LA NACION el diputado bonaerense Fernando Navarro ("Chino"), que también advirtió: "Lo importante es hacer bien las cosas, para que el remedio no sea peor que la enfermedad".

Quien primero logre establecerse como prestador no sólo alzará una bandera frente a sus militantes: también podrá tentar con servicios al resto de los cooperativistas, incluidos quienes integran organizaciones rivales. Esa posibilidad es observada con desconfianza por los dirigentes piqueteros no kirchneristas. "El riesgo es que se lo aprueben solamente a Depetri y tengamos que meternos en su mutual", evaluó Pablo Solana, del Frente Popular Darío Santillán.

Hoy, a los beneficiarios del Argentina Trabaja se les descuentan 44 pesos mensuales en concepto de monotributo social. En total, son más de 6 millones de pesos cada 30 días, que podrían duplicarse el año próximo. Pero la aspiración es mayor. "Estamos trabajando para ampliar ese aporte, porque queremos extender la cobertura social", fundamentó Depetri.

"Tuvimos conversaciones con el Ministerio de Salud por la obra social y el estatuto de la mutual ya está en el Inaes (Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social)", agregó.

Las negociaciones debieron haberse realizado un escalón más arriba, directamente en el Ministerio de Desarrollo Social, ya que las autoridades del Inaes negaron contar con información al respecto. "Las cooperativas, como tales, no pueden realizar ningún descuento de haberes", se encargaron de enfatizar desde el organismo.

Otros aspirantes

Las organizaciones no kirchneristas son las únicas que blanquean la contribución que hacen sus miembros para mantener la estructura política. Los militantes de la Corriente Clasista y Combativa pagan 5 pesos cada mes, y hasta 20 si integran una cooperativa. El Polo Obrero decidió en un congreso partidario que el aporte de sus miembros sería del 2% de sus ingresos ($ 24 para los cooperativistas), el doble que el recaudado por el Frente Darío Santillán. "Es voluntaria", subrayaron todos.

Personas del Movimiento Evita sostuvieron que sólo los dirigentes con cargos públicos aportan a la organización, aunque reconocieron estar "diseñando un sistema de finanzas" para los militantes.

Depetri, por su parte, dijo que los fondos de su organización surgían de campañas solidarias y peñas.

El mes pasado, en cambio, sostuvo algo distinto en el plenario del Frente Transversal, donde se ilusionó con que el Gobierno creara un millón de empleos cooperativos. "Yo estoy seguro de que los compañeros tienen la voluntad de hacer un aporte a la organización", señaló, pero advirtió que nadie haría aportes "hasta tanto no esté resuelto el mecanismo legal".

Durante las inscripciones en las cooperativas, un proceso que estuvo plagado de denuncias de discriminación política hacia los militantes no kirchneristas, los funcionarios y piqueteros oficialistas siempre se negaron a hablar de favoritismos.

"Se inscriben personas, a nadie se le pregunta de qué organización viene", era el argumento para negar cualquier denuncia de clientelismo.

Hoy, a esos militantes que -supuestamente- no beneficiaron, planean cobrarles un aporte: mensual, totalmente legal e impreso en el recibo de sueldo.

Comentá la nota