“Una bolsa de leña consumida por día asegura la sustentabilidad de 2 hectáreas de bosques nativos por año”, así lo revelaron a Nuevo Diario dos investigadoras del INTA: la Lic. en Economía, Rocío Sánchez Ugalde y la Ing. Dominga Ledesma, quienes forman parte de un equipo interdisciplinario que trabaja en proyectos vinculados a la leña, como una forma de uso de la madera mucho más eficiente que el carbón.
Gracias al empeño de un equipo de trabajo, el proyecto Leña Blanca se convirtió ya en un producto rentable, tanto para el productor como para el comerciante.
Por la sustentabilidad del mismo, Sánchez Ugalde invitó a los productores locales a sumarse a la marca de la cooperadora del INTA.
Consumidor responsable
“Concientizar es un desafío y la gente debe saber el origen del producto que está consumiendo”, expresó por su parte Dominga Ledesma, en relación a la leña proveniente de especies de maderas duras de nuestra región, como el quebracho blanco y el colorado, algarrobo y mistol, entre otras.
“Los que adquieren este producto deben tener en cuenta que su función como tal es muy importante y consolida este proyecto de cuidado de nuestros bosques. Si no hay demanda de este producto, no se podrá garantizar la sustentabilidad del recurso”, señaló la investigadora del INTA.
Ante ello, resaltó la necesidad de conseguir consumidores responsables para que el recurso boscoso de nuestra provincia pueda mantenerse.
A diferencia de otras marcas, Leña Blanca se presenta en bolsas de papel de doble pliego, que pueden utilizarse para iniciar el fuego, garantizando un producto natural y biodegradable.
“Con esta elaboración no solamente son responsables los productores, el gobierno con sus políticas de Estado, sino también nosotros como consumidores”, concluyó Ledesma.
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