Bipartidismo

El regreso al bipartidismo en la Cámara de Diputados de la provincia parece un sano retorno a la cordura, al sentido común, puesto que si bien el Radicalismo perdió las anteriores elecciones y pareció renacer en la última, en realidad ocupa un lugar importante en las preferencias de la ciudadanía riojana.
Es importante este balanceo del bipartidismo sobre todo en un Estado que carece de Cámara de Senadores, la que debería ser, en caso de existir, la representación de los departamentos a similitud del órgano nacional. Los diputados tienen la representación de los partidos existentes en el distrito.

Ésta es precisamente la gran diferencia con aquel bipartidismo de los primeros años del último retorno a la democracia, sobre todo con la Legislatura de 1983 por ejemplo. En aquella primigenia conformación, sobresalían los partidos –especialmente el Justicialista y el Radical- que asumían posturas como partido ante determinados temas. Y aunque los diputados del oficialismo terminaban respondiendo a la voluntad del gobernador, el partido terciaba sobre todo con puntos de vistas más doctrinarios o programáticos de Gobierno.

Este nuevo bipartidismo encuentra al PJ totalmente desarticulado como órgano de debate y consulta aunque la presencia radical obliga a la cohesión del bloque Justicialista.

El Radicalismo, si bien conserva el funcionamiento de cuerpos conductivos como los comités provincia y departamentales, tiene aún el peso de los apellidos y las individualidades que los representan desde hace décadas.

Por eso es que hoy el debate en la Legislatura aparece más vinculado a los dirigentes y a su grado de elocuencia, argumentación o convencimiento que del campo de las ideas o programática de gobierno. Baste señalar que el radicalismo se abstuvo de apoyar la creación de la nueva empresa Aguas Riojanas, argumentando que la UCR apoyaría una reestatización total de dicho servicio, cuando en realidad el proyecto justicialista aprobado implica en los hechos una empresa prácticamente estatal, ya que sólo el uno por ciento del capital accionario estará en manos privadas y éstas serán…los empleados de Aguas Riojanas.

En esa delgada línea de la ideología que da sustento a la doctrina es donde las diferencias del bipartidismo se vuelven difusas y hasta confusas.

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