Edgardo Binstock explicó a El diario las razones por las cuáles dejó la subsecretaría de Adicciones de la Provincia de Buenos Aires. El líder del Movimiento Evita de Morón renunció a su cargo el miércoles último, al mismo tiempo que asumió como asesor del gobernador Daniel Scioli.
titular del área, Daniel Arroyo. Además, explicó del acierto de su sector político al apostar a la convivencia con Sabbatella y evitó hablar de una eventual candidatura al Partido Justicialista.
–¿Por qué decidió abandonar su cargo?
–Lo veníamos hablando con el gobernador hacía algunas semanas. Mi salida de la Subsecretaría se da en el marco de un acuerdo entre el Movimiento Evita (Emilio Pérsico) y el gobernador, donde se planteó continuar con la misma política y, de hecho, mucha gente que trabajó en mi gestión continuará con sus tareas.
–¿Qué va a hacer ahora?
–El miércoles fue mi último día y desde el jueves soy asesor. Me sorprendió
el gobernador con esta propuesta y me llena de honores. Lo voy a asesorar en temas que conocemos bien y venimos trabajando hace años como la niñez, derechos humanos y adicciones.
–¿Cómo fue la relación con Baldomero Álvarez de Olivera?
–Él venía de una experiencia de como intendente (de Avellaneda)
y por lo tanto es un gran ejecutor, nosotros aportamos mucho trabajo de base en los barrios. Nuestras tareas se complementaron bastante
bien.
–Olivera representa el poder del del conurbano en contraposición
con los movimientos sociales...
–Baldomero venía de hacer un trabajo muy importante con el Movimiento
Evita en su ciudad, por lo que no fue difícil la convivencia. Todo se dio de la mejor manera, nosotros estuvimos en el momento de traspaso de gestión y se dio todo
muy natural.
–¿Se produjeron cortocircuitos?
–Un sector de los medios locales platenses, para mí un tanto amarillentos, desde el principio de la gestión intentó instalar que había diferencias
entre Baldomero y yo. Ambos decidimos no contestar esas provocaciones para no darle entidad al tema.
–¿Quedaron cosas pendientes?
–Sí, claro. Nosotros dimos el puntapié inicial, logramos bajar al terreno
muchas de nuestras políticas, ahora falta concretizar las medidas, fortalecer ese trabajo de base, extenderlo a todos los CPA (Centro de Prevención de las Adicciones) y de bajar a los barrios más humildes. Si bien la nueva titular (Gabriela Torres) del área que me va a reemplazar, responde a Baldomero, todo indica por lo hablado hasta el momento que va a continuar con los mismos
lineamientos.
–¿Cuál es el balance?
–Nos vamos contentos por la impronta que pudimos darle al área como la no criminalización de la pobreza; siempre intentamos evitar el encierro de los jóvenes porque sabemos que ahí no está la solución; de la misma manera, sabemos que no es buena la judicialización de los chicos. Por eso hicimos tanto
foco en la contención social a través de diferentes acciones culturales y deportivas o la conformación de grupos de autoayuda para
los jóvenes. También formamos como capacitadores a integrantes de cooperativas, promotores de salud, manzaneras y crear una estructura
para que sean multiplicadores de este modelo de abordaje comunitario
en los barrios.
–La problemática del paco no se
resolvió...
–Quedó planteado que el paco tiene un impacto fuerte en los excluidos, es la droga de la pobreza pero la sustancia que tienen mayor impacto
en la sociedad es el alcohol. Con respecto al paco, más allá de la atención
que tienen que hacer las fuerzas de seguridad, lo mejor es aplicar políticas
sociales de inclusión.
–¿Participará de las internas del
Pj de Morón?
–No hemos charlado aún, en general hemos tenido y tenemos bastante
acuerdo en cuanto a enfrentar o designar candidaturas, hay una
actitud bastante homogénea. Desconozco qué hará el sector peronista
no alineado al kirchnerismo, dado que las internas serán abiertas. Seguramente eso dependerá de lo que hagan en el ámbito provincial.
–¿Continúa la postura de acercamiento
con el oficialismo?
–Somos un sector que priorizó el proyecto nacional por encima de los
proyectos locales y en Morón nos caracterizamos por ser los que mejor
articulamos la política con el Municipio, manteniendo independencia
por los diferentes matices políticos. Gran parte del Frente para la Victoria
coincide en esta mirada y fuimos los primeros en reconocer en la conducta
del sabbatelismo una postura madura el gobierno nacional. Esto nos costó mucho en su momento pero la realidad nos dio la razón





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