Binner sugirió que Bonfatti es su candidato para ir por la Casa Gris

Binner sugirió que Bonfatti es su candidato para ir por la Casa Gris
"Bueno". Con este simple adverbio de afirmación el gobernador Hermes Binner produjo ayer una novedad política de singular importancia al aceptar que entre sus ministros, a quienes ungió a la condición de sucesores suyos, el de Gobierno, Antonio Bonfatti, sería el primus inter pares.
Los cronistas abordaron ayer al mandatario en la Casa Gris interrogándolo sobre su futuro político a partir de 2011 y a la luz de las opiniones de quienes lo quieren en una fórmula presidencial, entre ellos Ricardo Alfonsín y Julio Cobos, o de las especulaciones que lo sindicaban en un estratégico retorno a la Intendencia rosarina. Apelando a un "aquí y ahora" como preocupación única, Binner sacó el cuerpo a esas inquisiciones.

No obstante, satisfizo la vorágine de novedades poniendo a sus ministros en la carrera por sucederlo, lo que —al menos para la interna del Partido Socialista— importa prima facie dejar fuera de la misma a quienes no integran el gabinete provincial, tal los casos del senador Rubén Giustiniani o del intendente Miguel Lifschitz. Pero también es un mensaje contundente a los radicales, que impulsan a la Casa Gris a figuras tales como el intendente capitalino, Mario Barletta, o a la vicegobernadora, Griselda Tessio.

Binner fue ayer tan ambiguo como específico. Cuando el adjetivo "bueno" se usa como adverbio de afirmación no es tan categórico como un "sí" pero es igualmente eficaz como consentimiento y tremendamente práctico (sobre todo en términos políticos) a la hora relativizar el compromiso absoluto que denota y connota el monosílabo.

Otra cuestión nada azarosa es el momento elegido por el gobernador para lanzar al ruedo las especulaciones que, difícilmente no supiera, generarían sus dichos. Mientras la atmósfera social aún se nutre de la onda expansiva de optimista euforia popular generada por los fastos del Bicentenario y hasta que se ingrese a la próxima, que estará dada por el Mundial de fútbol, habrá unos 15 días que permitirán medir las repercusiones del ensayo.

Aunque para el conjunto de los ciudadanos las elecciones de 2011 aparezcan en un horizonte lejano, para la responsabilidad de los partidos políticos que deben generar candidaturas alternativas (lo que alcanza al oficialismo dado que no hay reelección) los plazos ya están al límite. En primer término porque las elecciones del año que viene presumiblemente no se desarrollen más allá del primer semestre. Eso ya reduce el "año" a apenas seis meses del 2011. Y, teniendo en cuenta que de 2010, apenas restan 6 meses, y que para fin de año cada partido deberá tener resuelta su oferta electoral para afrontar la campaña y los dos comicios que deberán realizarse en el primer semestre del 2011, la decisión de Binner de instalar la discusión ayer no aparece como un despropósito.

"Tenemos que buscar la continuidad de nuestro plan de gobierno. Este plan de 20 años que por lo menos necesita 8 para consolidarse. Sería muy provechoso para Santa Fe que (surja) del equipo de ministros que está hoy gobernando y están más consustanciado con los pasa en la provincia porque han asistido a cada una de las asambleas ciudadanas en cada una de las regiones; porque han estado en los interministeriales o participan semanalmente en las reuniones de gabinete. Eso los habilita a todos", respondió Binner cuando le preguntaron sobre su preferido para la Gobernación cuando él concluya su mandato.

"Le falta decir que Antonio Bonfatti es el nombre", lo apuró un periodista.

"Bueno", concedió el gobernador sonriendo y sacudió el escenario político provincial dejando en un segundo plano de la agenda pública del día a la reunión con senadores del PJ, a los recibiría en horas del mediodía

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