Analizó los temas de candente actualidad en el país, entre ellos: economía, reforma constitucional, fallo de Griesa, drogas y su propuesta política.
–ND: ¿Cuáles son los ítems económicos a tener en cuenta por el Gobierno para llevar mayor bienestar a los argentinos?
–Primero frenar la inflación donde Argentina ocupa el 4º lugar, de casi 200 países, tiene que ser un motivo de preocupación en todos. Para que ello suceda, debe reconocer que el problema existe y segundo ver qué está perjudicando a los que tienen bajos ingresos, jubilados y pensionados y a los que también producen, porque se ha comido al dólar y por lo tanto estamos fuera de competitividad en todas las empresas. Se debe sentar en la misma mesa de diálogo a los formadores de precios y los demandantes de aumento de salario, a ver de qué manera paramos esta pirámide inflacionaria. De lo contrario, uno cree que en el triunfo de sacar un incremento salarial está el éxito y realmente, antes que se cobren estos aumentos, ya los precios han subido. Es una carrera en la que siempre pierden los mismos, los de bajos ingresos.
–ND: ¿Se vuelve difícil imaginar a Moyano y Cristina Kirchner juntos hoy, en una Mesa de Diálogo? ¿Usted lo cree posible?
–Es necesario sentar a la Unión Industrial, la CGT y CTA con el Gobierno y ese es el lugar donde se puede comenzar a pensar en doblegar la inflación. Los países vecinos tienen entre un 4 y un 5%, nosotros 25 a 28%, realmente es alarmante.
–ND: ¿Cómo cree que debería tratar el Gobierno el tema de los fondos “buitre” y la fragata Libertad?
–Con idoneidad en cada tema. No es posible que el Gobierno nacional no conozca que Ghana está dentro del Commonwealtz –todas las comunidades inglesas fuera de Inglaterra– que piensa que esto tiene que resolver el Gobierno actual de Ganha, sino la Justicia que bloqueó el zarpado de la fragata. Lo mismo ocurre con los fondos “buitre”. El haber resuelto el 92 ó 93% de las deudas con los acreedores es un hecho importantísimo que no puede oscurecer ese 7 u 8% que son los acreedores nuevos. Se llaman “buitre”, precisamente, porque están comprando deudas caída, en default, a muy bajo precio, pero luego se exige ante la Justicia el pago total de las mismas. Es absolutamente inconducente y no debería ser una alternativa para el Gobierno, por eso tenemos que recusar la decisión del juez Griesa y valorar a los que han resuelto de forma armónica las deudas.


Comentá la nota