Binner en Mendoza reclamó “Promoción para todos”

Como todos los candidatos a presidente que han pasado por la provincia, el socialista Hermes Binner rechazó el régimen de promoción industrial que afecta a Mendoza. En cambio, propuso “ley pareja” y pidió un cambio político ante el fracaso del modelo K
Hermes Binner es el actual gobernador de Santa Fe. Es un hombre del Partido Socialista y es el candidato a presidente del Frente Amplio Progresista. Y sobre esto habló ayer, cuando pisó suelo mendocino, en busca de cautivar corazones progresistas que apoyen su postulación.

Habló de "abrir la cabeza" a lo nuevo, una frase interesada si se tiene en cuenta el viejo bipartidismo argentino que sólo bendice con votos al justicialismo y al radicalismo. Habló del fracaso del modelo kirchnerista, tanto en lo económico, social, político y cultural. Mencionó que las coincidencias para futuros acuerdos políticos se tienen que dar en el contexto de programas, en el nivel de cómo hacer las cosas, y para él como para sus adláteres, ese cómo es el modo progresista.

Binner estuvo en Mendoza. Se reunió con empresarios, con periodistas, hizo una caminata y cerró sus actividades de campaña con un acto en la sede del Centro Empleados de Comercio. En todo momento estuvo acompañado por el concejal de Capital, Alberto Montbrun; por los candidatos a diputados nacionales Manuel Liberal y Graciela Cousinet y por Roberto Vélez, líder de Forja, fuerza que forma parte del Frente Amplio Progresista.

El gobernador de Santa Fe no le escapó al tema del momento en Mendoza, la Promoción industrial. Dijo que Santa Fe también padeció los diferimientos impositivos por "las empresas que fueron trasladadas a San Luis. En realidad se trasladaron los galpones" y luego señaló que debería "haber promoción para todos", pero como un estímulo inscripto dentro de un plan industrial:

"Si tenemos un plan industrial podemos tener claridad acerca de qué empresa necesitamos para venderle a terceros países. Tenemos que fomentar el emprendedor, la financiación de la primera etapa para que abran, la comercialización del producto. Tiene que haber una ley pareja para todos y pensar en los temas que estratégicamente le interesan al país".

En su charla con la prensa, por momento hizo caso omiso a las preguntas y dijo eso que tenía que decir, su mensaje. Así por ejemplo, acerca de una consulta sobre un supuesto cambio de actitud de la Presidenta Cristina Fernández, Binner respondió con su idea del fracaso del modelo K y dijo: "Creemos necesario un cambio que permita aspirar a una Argentina diferente, con más diálogo, con menos crispación. Donde sepamos diferenciar los valores de la institucionalidad".

Institucionalidad es una palabra muy utilizada por el precandidato socialista. La usó para mencionar el trato de la Nación a las provincias: "Tenemos que rescatar el valor de la Constitución y las leyes y comenzar a pensar que éste es un país federal en serio". La volvió a usar cuando habló de un posible acuerdo con el kirchnerismo en el balotaje:

"No vemos acuerdo con el kirchnerismo. Desconocen muchos valores y con prepotencia sobrepasan los derechos de la gente. Hay un fracaso global del modelo K, que no se puede solucionar sin un cambio. Y el cambio no es en cualquier sentido, es un cambio progresista".

En el escenario político argentino, el kirchnerismo ha tomado las banderas del progresismo que también declama Binner. Por esto es que la consulta periodística insistió en la posibilidad de un acercamiento en una eventual segunda vuelta electoral, teniendo en cuenta que, a priori, existiría alguna cercanía ideológica.

"No decimos que todo esté mal. Creemos que hay cosas que se han hecho bien, pero luego fueron desvirtuadas. Por ejemplo el tema de las Madres, el tema de la Justicia, son temas muy queridos que en un proceso de deterioro del gobierno, no los saben defender. No estamos en el kirchnerismo y nunca hemos estado, pero no dejamos de apoyar aquellos proyectos que nos parecieron buenos".

Pero siempre hay un pero y Binner tomó distancia del kirchnerismo:

-Hay límites, no porque no nos interese ganar una elección. Pero nos interesa también transformar la realidad. Si fuera por ganar, nos podríamos haber hecho kirchneristas y ya estaríamos gobernando, pero en qué sentido. Nos interesa gobernar en un sentido progresista. El progresismo es respetar a la gente; es pagarle el 82% móvil a los jubilados; es generar educación para todos; es dar vivienda como dice el artículo 14 bis de la Constitución.

Progresismo es respetar los valores del otro, la disidencia, porque ahí está el progreso de las ideas. De lo contrario vemos todo en blanco o negro y en el blanco y negro, Argentina no tiene futuro. El único futuro de la Argentina es en celeste y blanco.

Entonces, llegó la consulta sobre el líder del sindicato de Camioneros, Hugo Moyano. Y Binner dijo escuetamente que el gremialista "es parte del negocio. Tenemos que preguntarnos por qué hay sólo un 20% de sindicalizados y no es al revés. Debemos fomentar que los trabajadores se sindicalicen y que sean ellos los transformadores de la estructura sindical", cerró el candidato del Frente Amplio Progresista.

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