Con el objetivo de instalarse como referente de la oposición nacional, el candidato a presidente por el Frente Amplio Progresista (FAP), Hermes Binner, reavivó ayer la campaña electoral y apuntó contra sus rivales Ricardo Alfonsín y Eduardo Duhalde, a quienes vinculó con el pasado, al tiempo que planteó encarar una oposición propositiva.
Binner, que busca liderar el espacio alternativo al Gobierno tras las elecciones de octubre, profundizó así su estrategia para diferenciarse del peronista disidente y del radical, quienes se presentan como férreos opositores a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.
Desde el radicalismo, el titular del bloque de diputados, Ricardo Gil Lavedra, minimizó a sus rivales del FAP y les aclaró que no está en disputa el segundo puesto detrás del kirchnerismo por la extensión territorial de la UCR. No somos un partido de un distrito, somos de toda la Argentina, chicaneó. Lo que aspiramos nosotros es a tener una adhesión mucho mayor, no es una pelea por migajas, aseguró el legislador a la agencia DyN y mostró su confianza en que después de octubre podamos reencontrar el camino con el socialismo.
El encargado de campaña de Unión Popular, Carlos Brown, aseguró que ese espacio tiene el mayor de los respetos por el gobernador de Santa Fe y aclaró que las duras críticas contra Binner que hizo el postulante a gobernador bonaerense por el duhaldismo, Eduardo Amadeo, corren por su cuenta. Duhalde tiene el mayor de los respetos por Binner y no es su estilo responder agravios, dijo.








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