“La Región Centro seguirá esperando”. Así de categórico fue el candidato presidencial por el Frente Amplio y Progresista Hermes Binner, minutos después de que Luis Juez admitiera la derrota en las elecciones de ayer. Fue el único momento en que el gobernador de Santa Fe se salió de un libreto moderado y contemplativo, al señalar que la articulación de Córdoba, Entre Ríos y Santa Fe “no ha funcionado con De la Sota”, señalando entre sus causas que “el Gobierno central se ubica en la vértice de la pirámide y se olvida de que en la base están los pueblos”.
Sin especulaciones. Su presencia eclipsó de algún modo las apariciones de los políticos nacionales Claudio Lozano, Victoria Donda, Humberto Tumini, y los que jugaban de locales, las espadas juecistas Ricardo Fonseca, Walter Nostrala, Vitín Baronetto, Rubén Borello o Santiago Clavijo.
Aseguró que el resultado “no genera preocupación sino un gran orgullo”, y descartó que la victoria de Unión por Córdoba determine un cambio de rumbo en la campaña presidencial. “Por eso vinimos aquí, aún sabiendo que las cifras de las boca de urna no nos daban”, dijo Binner, y agregó que su fuerza no se maneja por “pragmatismo” sino por los “valores de participación, solidaridad y transparencia”. Haciendo números, a Binner no le fue tan mal, si es que, desde Córdoba, en las internas del domingo que viene recibe ese 30% de votos que ayer confiaron en Juez.








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