La verdadera historia detrás del bingo. Las conexiones de un importante dirigente político y su influencia en la provincia. La pantalla de la pata local, las presiones y las claves no conocidas del proyecto original.
El ofrecimiento fue irresistible. Casi obsceno. La respuesta fue inmediata casi sin respiro. Es que rara vez aparecen este tipo de posibilidades que enceguecen y hacen perder el sentido de lo real. La contraprestación, demasiado sencilla: aparecer como referente de lo que hoy es la mayor polémica instalada en la agenda pública: el bingo. Aunque los flashes multicolores que disparan las máquinas, el repiqueteo de monedas y el sonido de la bola de la ruleta todavía sólo se reproducen en la mente de quienes impulsan la instalación de un bingo en la ciudad, existe una trama secreta que se pretende mantener oculta por distintas razones. Según las fuentes a las que accedió el diario La Vanguardia, la historia del bingo en Balcarce nació años atrás a partir de la buena relación que mantenía un alto dirigente político local con distintos organismos del gobierno de la provincia de Buenos Aires, entre ellos Lotería y Casinos. Así se fue tejiendo esta historia que hoy tiene en vilo a toda una comunidad. Las fuentes consultadas indicaron que, aunque no se mencione, Lotería de la provincia, o algún funcionario de peso de ese organismo, habría levantado el pulgar para la otorgación de una eventual licencia a una empresa que tenga como objetivo la instalación de una sala de juegos en la ciudad. Tras el giño oficial, el tema habría sido reflotado por quienes tienen llegada política en las más altas esferas del gobierno provincial y nacional, y trasladado de manera “poco institucional” al intendente José Enrique Echeverría, quien no estaría del todo de acuerdo con el proyecto que le ha significado ya un verdadero dolor de cabeza. Hilando más fino, y tras una investigación, el diario La Vanguardia pudo saber que quien aparece como referente del proyecto en Balcarce es un joven de 26 años, quien además mantendría una amistad con un familiar de un concejal. Justamente el abogado que firma el proyecto que fue presentado en la comuna y en el Concejo Deliberante, el doctor Gastón Lázaro Cuesta, confirmó hace siete días que un concejal del Frente para la Victoria fue el que le sugirió que presente la carpeta en el Concejo Deliberante, aunque ese encuentro con el edil al que se refiere Cuesta no habría sido casual. Siguiendo la trama de la historia, ahora todos esperan que el tema avance en el Concejo Deliberante para empezar a presionar con la habilitación de un proyecto que tampoco sería lo que aparenta. Según pudo saber este diario, el proyecto original es mucho más ambicioso y contempla no sólo la instalación de un bingo, sino también la apertura de un complejo que contará con restaurants y un hotel de 5 estrellas que sería explotado por los mismos empresarios a los que se sumaría un importante empresario local. Y aquí hay un antecedente: en Olavarría tras la presentación del proyecto del bingo, que ya funciona, llegó la propuesta del Hotel. Claro que el secreto mantenido sobre esta cuestión tiene su explicación: de conocerse y trascender la magnitud del proyecto, no sólo los dueños de las agencias de quiniela de la ciudad alzarían su voz en contra del bingo, sino que a ese reclamo se sumarían los gastronómicos y los hoteleros en un frente, dicen las fuentes, que podría hacer abortar el emprendimiento antes de tiempo.
Comentá la nota