Bingo Junín en números

Como algunos sabrán, la semana pasada publiqué una nota de tres páginas en la revista Noticias sobre el negocio del juego y sus oscuridades, por llamarlas de una manera elegante. Su función dentro de la caja política nacional y bonaerense, los manejos turbios y, particularmente, la guerra de empresas (entre ellas la española CODERE) a la hora de la repartija.
El mismo sábado ya había recibido amenazas, y eso que quedaron muchos datos en la guantera. “Dejate de j…”. Igual que con el tráfico de drogas pero mucho más rápido.

El artículo me sirvió para darme cuenta de algo. Uno puede avanzar con todas las pestes que trae aparejado el juego, asegurar que las máquinas tragamonedas son verdaderos vampiros que chupan billeteras y, además, contar en detalle la manera en que esos espacios son construidos con el objetivo de que las personas pierdan la noción del tiempo y el espacio. Se los trata bien, se les da de comer, un show cada tanto. ¿Por qué? Otra forma de robar. Unos agarran un arma y te la ponen en la cabeza, otros sientan a la gente, la hipnotizan y le roban.

Pero se ve que tenemos el alma dura. Y los cuentos sobre personas que se suicidan o mueren de un paro cardíaco sobre las máquinas, no parecen interesarle a nadie. Lo que sí llama la atención es el tema números. Por ejemplo, en caso de que se confirmen los rumores, y se terminé instalando un Bingo en la ciudad, qué monto quedaría acá y cuánto se iría.

Depende del tamaño. Pero en caso de que se instalara uno de esos antros acá, le “chuparía” entre 30 y 40 millones de euros por año a la ciudad. Y “chupar” es la palabra exacta. Porque generan poco y nada. La mayoría sale y va a parar a las arcas de los dueños. Esos euros chupados escaparían a los negocios, las tiendas y todo lo que hace al comercio local. ¿Se imaginan? Otra que una mala cosecha. Por eso se dice que los Bingos “secan la plaza”; suerte de glifosato con luces de colores. Mueven millonadas.

Ahora bien, por cada 100 pesos, el estado nacional se quedaría sólo con cinco. ¿Saben qué cantidad recibiría la ciudad de Junín? Algo así como el 0.25 por derecha, más algunas minucias que caerían en las manos de algún club de fútbol y, probablemente, varios billetitos que se desviarían hacia los bolsillos de uno o varios funcionarios colaboradores.

La verdad, ante esta realidad numérica, me arrepiento de todas las notas que escribí sobre el juego clandestino. Nada se compara a la presencia de alguno de estos monstruos.

¿Fuentes de trabajo? Con suerte y viento a favor, ciento veinte personas que serán sometidas a un tipo de actividad estresante y salvaje. Muchas de ellas terminarán con problemas psicológicos y personales, debido a que el ritmo (24 hs seguidas) resulta descomunal.

En síntesis, la presencia de un Bingo se llevaría buena parte de los ingresos de las personas, afectando al grueso del comercio y la industria local. Definitivamente no es negocio.

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