Alberto Binder fue duro sobre los cuestionamientos de algunos sectores de la justicia, como ser los jueces y abogados, Sostuvo que "en primer lugar yo creo que la sociedad está convencida de que la justicia funciona así, con el fiscal acusando,
Hay abogados que en realidad no litigan, sino que su trabajo consiste en demorar las causas o en usar influencia para lograr determinados fallos, cuando eso sucede una reforma como esta. claro que afecta intereses".
"El interés que les importa es el de mantener a la justicia en un estado de incapacidad de dar respuestas a las necesidades de la sociedad, ahora bien si lo que se busca son los intereses de unos cuantos por sobre el interés general de hacer justicia para todos, entonces los cambios no caen bien".
Respecto a los jueces de instrucción, Binder sostuvo que "de todos los procesos de reformas de los que he participado, nunca tuve la queja de los jueces. Por el contrario, están satisfechos y no quieren volver jamás a ocupar el rol que ahora tienen los fiscales. Los que se quejan es porque en realidad tienen vocación de fiscales, pero después de que experimenten el cambio, no van a querer saber nada de la instrucción".
“Ahora soy juez”
"Conozco jueces que me dijeron que el acusatorio les cambió la vida. Me dicen: `Ahora soy juez`, en todos lados te dicen lo mismo. Los jueces de instrucción no tienen vida. Ya no recibirán llamados de la policía, no tendrán turnos de noche, ni la presión de resolver casos de envergadura. Hoy, el juez de instrucción vive constantemente una situación de zozobra, ya que ni siquiera ellos tienen el control de las causas, sino sus empleados", concluyó.

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