En nuestra ciudad el acto conmemorativo se realizó en la plaza general Francisco Ramírez. La ceremonia se desarrolló en torno al mástil mayor de la plaza, con la presencia de autoridades, abanderados de las Fuerzas Armadas y de Seguridad y de establecimientos educativos, y público en general.
Palabras conmemorativas
En nombre del Instituto Belgraniano, Rojas relató la historia de nuestro Pabellón Argentino desde su creación en 1812 hasta 1816, en que fuera reconocida oficialmente como símbolo nacional, “es el vínculo sagrado entre las generaciones de argentinos del pasado con las del presente y del futuro. En lo referente a su creador, Manuel Belgrano, fue en su corta vida: Númen de la Revolución de Mayo; Estadista y Paradigma de funcionario público; fomentó la agricultura, la industria y el comercio; fue el primer economista argentino; protector de los pueblos originarios; impulsor de la Unidad Nacional; promotor del rol social de la mujer y la educación; además un ecologista...Amor y respeto a nuestra bandera nacional, recordación eterna a quienes ofrendaron sus vidas por defenderla en los numerosos campos de batalla. ¡Gloria y honor a su ilustre creador!”.
Por el municipio
En representación del municipio, el Secretario de Desarrollo Social, Ricardo Vales, resaltó “han pasado 200 años de aquel día singular en los anales de la argentinidad. Y estamos aquí reunidos, dando testimonio de nuestro respeto y de nuestros sentimientos. Hemos venido dispuestos a hilvanar el ayer, honrando a la Bandera y a su ilustre creador.
Lo hacemos convencidos de que este paño celeste y blanco es desde siempre el faro que ilumina los cuatro puntos cardinales de la Patria. Pero también es justo decir, que de poco servirá el torrente de palabras llenas de admiración y agradecimiento si sólo nos quedamos en el recuerdo y el homenaje.
Es preciso comprender que en esos pliegues estamos todos aquellos que nos sentimos verdaderamente argentinos. Esta Bandera es el grito de la historia con sus días gloriosos, pero también con sus noches de amargos desencuentros. Es el presente que nos responsabiliza como hijos y como ciudadanos a forjar un camino, que aún con nuestras diferencias nos convoque sin egoísmos”.

Comentá la nota