El gobernador elogió a su esposa, Beatriz Rojkés, y afirmó que en estos momentos es más importante que él a nivel político. Afirmó que le gustaría que lo recordaran como el hombre que ayudó a cambiar para bien la vida de la gente. Evitó dar definiciones sobre su futuro político y dijo que Domingo Amaya es su gran amigo
Alperovich vuelve a cruzar las piernas; se mira las medias oscuras y acomoda el imponente reloj pulsera que lleva en la mano izquierda. Apoya los codos en los respaldos del sillón y mira a Jorge Gassenbauer, el incondicional ministro de Coordinación que está sentado a su izquierda, un poco más atrás, casi fuera de la escena.
Próximo a iniciar su noveno año al frente del Poder Ejecutivo, Alperovich admite que se convirtió en un hombre de pocas palabras. Es cierto. Sus respuestas son cortas. Pero sus gestos son largos. A cada pregunta contesta con un puñado de letras y muchísimos ademanes. Ahí, precisamente, uno puede percibir si está molesto, relajado, contento, incómodo y hasta aburrido.
"Mi única preocupación estos cuatro años es no fallarle a la gente", lanza otra vez una frase que repite a diario, casi como muletilla. Alperovich es un hombre que nunca se suelta. Primero escucha, mira y analiza. Después, sólo cuando está seguro, habla. "La verdad... si después de ocho años recibís el 71% de adhesión es un compromiso moral muy grande. Tengo que trabajar mucho para no dormirme en los laureles; no pensar que está todo bien. Eso es trabajar todos los días. Este es un Tucumán distinto al de hace ocho años, es otro. Recuperó el protagonismo que ya no tenía", completa.
- ¿Cuáles son las preocupaciones de gestión para un 2012 al que todos le temen?
- Estamos trabajando tan bien que esta refinanciación de la deuda dispuesta por la presidenta (Cristina Fernández) significa que no dependemos más de la Nación. Nosotros tenemos dos deudas: una con la Nación y otra por los Consadep. Prácticamente, con la inflación, significa que ya no dependeremos de la Nación. Para que se den una idea, presenté un presupuesto de $ 13.800 millones para 2012, y la deuda con la Nación es de $ 3.500 millones. Es decir, cuando uno mira la recaudación y la compara con lo que hay que pagar, en dos años prácticamente tenemos una provincia saneada.
- Los intendentes también piden que se les refinancie la deuda. Es decir, el mismo trato que la Nación le dio a la Provincia.
- Yo les doy el mismo trato a los intendentes. Mi idea es que cuando termine mi mandato los municipios se autofinancien. Ya está, yo creo que los hemos liberado al no endeudarse. Estuvieron muy cómodos los muchachos, pero mi idea es sanear todo, que los municipios queden libres. Los municipios mejoraron muchísimo. A ver, en una provincia que no era viable, porque directamente no era viable Tucumán, llegar ahora a hablar de lo que estamos hablando ya es...
- ¿Por qué le gustaría que se lo reconozca?
- Como el que ayudó a cambiar la vida de la gente, de mucha gente. Yo lo viví a Tucumán cuando era ministro de Economía, cuando era senador, y ver el desempleo cómo está, el índice de mortalidad infantil, que la gente se viste mejor, que los negocios están llenos; yo fui parte de esa transformación. Eso te llena el alma. Tucumán desde hace ocho años que viene cambiando, no sólo por lo que hizo, sino también culturalmente.
- ¿El empleo en negro es la materia pendiente de la gestión?
- Se hizo mucho, pero es muy difícil cambiar la cultura de la gente de tantos años. Pudimos una parte, pero es imposible todo. Eso no se cambia de un día para el otro.
- Habla todos los días con la gente. ¿Cómo hace para conciliar los pedidos de la gente con lo que le dicen sus propios funcionarios, que puede ser contradictorio?
- Yo me llevo por lo que me dice la gente, no los funcionarios. Cuando vos caminás los barrios, a la mañana o a la tarde, la gente no te miente. Lo que yo averigüé, con el caso de Lomas de Tafí, es si lo habían hecho a propósito (N. de la R.: por las denuncias de que se asfaltó la casa en la que vive la hija del legislador peronista José Teri). Y nada que ver. Lo que salió en LA GACETA esa vez era como que nosotros habíamos hecho a propósito esa pavimentación.
- ¿Cómo se posiciona el alperovichismo con la designación de Beatriz Rojkés como presidenta provisional del Senado?
- Los tucumanos tienen que estar orgullosos por lo que consiguió Betty, creo que nadie lo ha conseguido, es muy importante y todos debemos estar orgullos de que una tucumana esté ejerciendo ese cargo. Es una mayor responsabilidad.
- ¿Ve en ella la continuidad de su proyecto político?
- Betty es más que yo en este momento. Y... es tercera en la línea sucesoria de la Nación. Es muy importante eso...
- ¿Está lista para sucederlo?
- Lo que consiguió es muy importante para Tucumán. Es único.
- ¿Piensa en ser Presidente?
- No. Mi proyecto es lo que se vio en estos ocho años.
- ¿Hasta cuándo Alperovich?
- Y quizá se termine Alperovich en cuatro años. Si me dicen hoy... el proyecto de uno es eso. El político se equivoca cuando el proyecto es otra cosa. Cuando decís "el proyecto es perpetuarme", ahí te equivocás.
- ¿Qué es el amayismo para el alperovichismo?
- Es muy buena la relación con la capital. El intendente es un gran amigo, un gran dirigente... ¿Vos creés que Amaya puede saltar el cerco? Nadie puede saltar el cerco. Yo respeté muchísimo a cada intendente como dirigente. La peor Municipalidad que recibimos hace ocho años era la capital, y va a llegar a 2015 sin deudas, autofinanciándose totalmente.
- ¿Qué proyectos están en carpeta para los próximos cuatro años?
- Son muchos: el Hospital del Este, los cinco hoteles, la ruta 38, el sanatorio ADOS, está en carpeta el dique Potrero de las Tablas...
- ¿Cómo toman sus hijos que los padres estén en roles políticos que los distancien de ellos?
- No creo que haya otra madre como mi mujer, por la atención que les da a mis hijos y a mis nietos... Betty no los descuidó en ningún momento. Les dedica tiempo. Es una madraza espectacular. Ella se siente muy bien, creo que le encanta el nuevo rol. Estar en ese sillón y presidir la Cámara es un orgullo muy grande.
- ¿Qué haría después de terminar el mandato como gobernador?
- La verdad es que no pienso en eso, porque si no me volvería loco. Después de esto no hay más. Ser gobernador es muy importante.
- ¿Cómo tomó los rumores de que sería ministro de Economía de la Nación?
- Mentira. No hubo nada. Quien conoce bien el poder sabe que yo no puedo dejar nunca de ser gobernador, cambiar esto por nada.





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