El concejal del PJ aceptó ocupar -hasta el próximo 10 de diciembre- el lugar que dejó vacante María Elena García, luego de que su par Mónica Obholz rechazara hacerse cargo del Ejecutivo.
En el marco de algunos tironeos con los integrantes del Concejo Deliberante para echar mano al Fondo de la Soja y poder pagar así los sueldos atrasados, García decidió dar un portazo.
Su renuncia también generó encontronazos dentro del propio cuerpo deliberativo. Luego de que la concejala Mónica Obholz (PJ) se negara a asumir en el cargo que le correspondía por línea sucesoria, por la tarde asumió como jefe comunal su par Marcelo Berot (ver recuadro).
La llegada de García al sillón comunal fue tan o más particular como la situación actual: quedó como jefa comunal luego de que el propio Concejo Deliberante -como consecuencia de una sentencia judicial- destituyera a fines de 2007, y a sólo 10 días de haber iniciado su mandato, al ex intendente Omar Ávila, acusado de peculado y sustracción de caudales públicos.
Durante una conferencia de prensa realizada este miércoles a primera hora de la mañana, la ahora ex intendenta García descargó toda su bronca contra el Gobierno Provincial, a quien acusó de no haberla auxiliado económicamente. El Gobierno, en declaraciones del ministro César Rodríguez distribuidas a través del Boletín de Prensa de Casa de Gobierno, salió a desmentirla.
García -tal como adelantó El Diario en su edición de hoy- ya había dado muestras la noche anterior de querer pegar un portazo ante los interminables dolores de cabeza que le generó desde el minuto uno en el cargo los graves problemas económicos que sufren las arcas municipales.
“Si el Gobierno no manda el dinero yo renuncio”, había advertido la mandataria el martes a la noche a sus funcionarios más cercanos. Luego, la renuncia del jefe de la Dirección Contable local, Claudio Andueza, aceleró la decisión que García ya tenía tomada.
Hasta este miércoles, la comuna achense debía una suma salarial superior al millón de pesos. El costo mensual es de 750.000 pesos. La intendenta, en el ocaso de su gestión, tenía en mente el último manotazo de ahogado al Fondo de la Soja para afrontar ese compromiso.
La cuenta en realidad pertenece al Ente Municipal de Mantenimiento Urbano (EMUGA) y está en el Banco Nación. Uno de los detalles de la cuestión es que ese dinero, proveniente del Fondo Solidario Federal, no puede usarse en gastos corrientes, según el decreto que lo creó y que fue refrendado por el Congreso Nacional.
En este contexto, García pretendía una ordenanza -obviamente votada por el Concejo- para solucionar la cuestión presupuestaria y apaciguar el conflicto con los trabajadores municipales. Ante la negativa en forma masiva del cuerpo deliberativo, la intendenta entregó su dimisión.
Según especulaciones, el gobernador Oscar Jorge habría castigado a García porque la acusan de mandar a votar en las elecciones del 23 de octubre a Roberto Zamora, que venció al indultado justicialista Omar Ávila.
De acuerdo a lo que se conoció de manera extraoficial, mañana jueves una delegación de funcionarios y delegados gremiales viajará hasta la capital pampeana en busca de una reunión con el gobernador Oscar Mario Jorge con la idea de conseguir ayuda para poder pagar los sueldos atrasados.



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