Berlusconi: "Me sentí en el mismo lugar que Mussolini"

El premier no se retirará de la política y volverá a la presidencia del Milan

ROMA (De nuestra corresponsal).- Para nada deprimido, sino casi revitalizado por el anuncio de su próxima renuncia al cargo, Silvio Berlusconi se mostró ayer de lo más activo en los medios y afirmó que no volverá a ser candidato.

"No, no vuelvo a ser candidato; es más, me siento liberado, ahora será Alfano [Angelino, ex ministro de Justicia y actual coordinador del Partido del Pueblo de la Libertad] nuestro candidato. Es buenísimo, mejor de lo que uno pueda pensar y su liderazgo fue aceptado por todos", dijo el Cavaliere en una reveladora entrevista que le concedió al director del diario La Stampa.

En ella, Berlusconi, de 75 años, lamentó haber sido "traicionado" por 11 diputados en la votación de anteayer sobre rendición de cuentas, cuando, al aprobarse esa crucial ley con tan sólo 308 votos de un total de 630, quedó claro que había perdido la mayoría absoluta en la Cámara baja.

"Pasó una cosa alucinante, que todavía me cuesta creer: me traicionaron aquellos que durante toda una vida llevé en el corazón", se quejó.

A la hora de hablar sobre su futuro, "el Sultán", como lo llaman sus enemigos, reconoció que no se alejará de la política. "Haré de padre fundador de mi partido y quizá volveré a ser presidente del Milan [club de fútbol del que es dueño]", indicó. El aún premier italiano tampoco descartó dar " una mano" en la futura campaña electoral. "Eso es algo que me sale muy bien", dijo.

La parte más interesante de la entrevista fue cuando dijo que en los últimos tiempos se sintió como Benito Mussolini (1833-1945), el fundador del fascismo. "Estoy cansado de no poder lograr bajar línea y de no poder hacer la política que quisiera. Me siento más poderoso como un libre ciudadano que como primer ministro: estaba leyendo un libro sobre las cartas de Mussolini a Claretta [Petacci, su famosa amante] y en un momento él le dice: «Pero no entendés que yo no cuento nada, puedo sólo hacer recomendaciones». Bueno, yo me sentí en la misma situación", confesó. "Claro, no soy un dictador, aunque los periodistas lo escribieron durante años, pero lo que quise decir es que los padres constituyentes, por el miedo a que la historia se repitiera, debilitaron en exceso al Ejecutivo. Pero yo le pregunto: ¿es jefe de gobierno alguien que no puede ordenar al ministro de Economía que implemente la política económica en la que cree?", agregó. "Me consuela el hecho de haber sido el premier más longevo de la historia moderna", concluyó.

Mientras Berlusconi hablaba con tono de estadista fallido, que se sacrificó por el bien del país, en la calle reinaban la preocupación y el escepticismo. "Los políticos son todos iguales... Se va Berlusconi, ¿pero quién viene en su lugar? Cualquier cosa que pase, las cosas en este país siempre van a ir peor, por culpa de quienes nos gobiernan, que piensan sólo en su bolsillo", decía a La Nacion Salvatore, un peluquero del centro.

"Menos mal que se fue Berlusconi, claro, pero no puedo ponerme a festejar porque dudo de que su sucesor pueda hacer algo para sacar a Italia del abismo en el que se encuentra", opinó Cecilia, una empleada de 44 años. "Por los ajustes, mi marido y yo no sabemos cómo hacer para llegar a fin de mes: tuvimos que reducir salidas, vacaciones, compras para los chicos... Y no tengo dudas de que las cosas empeorarán", concluyó..

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