Berlusconi enfrentó a su peor enemigo en un encendido debate por TV

Berlusconi enfrentó a su peor enemigo en un encendido debate por TV
El ex premier se atrevió a participar en el programa del periodista Michele Santoro, con quien se odian. Y salió airoso del encuentro.

Fue el duelo más esperado en años: Silvio Berlusconi vs. su archienemigo, el periodista Michele Santoro. Ocurrió anoche en la pantalla del pequeño canal romano “La7”.

Y el rating estalló . Casi 9 millones de italianos se prendieron al televisor para ver el reencuentro de dos mediáticos que se odian, un combate del que Il Cavaliere, en plena campaña electoral para las elecciones de febrero, salió airoso .

La primera aparición del mangante de los medios y tres veces primer ministro conservador de Italia en “Servicio Público”, un programa televisivo que se ha dedicado a criticarlo con abundancia de detalles , fue un éxito total, y ocupó el 33,58% de la audiencia en horario central.

El periodista de izquierda y Berlusconi sellaron oficialmente su enemistad en 2002, cuando el entonces premier atacó públicamente a Santoro y otros dos periodistas de la RAI, a los que acusó de hacer un uso “criminal” de la televisión.

“El deber de este gobierno es no permitir que eso ocurra”, sentenció Berlusconi, pisoteando la libertad de expresión. Conclusión, los tres periodistas quedaron fuera de la RAI .

Buscando un protagonismo que lo catapulte en los sondeos, Berlusconi se atrevió anoche a sentarse en el banquillo de “Servicio Público” y someterse al escarmiento de Santoro, la “bestia negra”.

La7 es el séptimo y menor de los canales de aire italianos, detrás de los tres canales estatales de la RAI y de los tres canales de Mediaset, propiedad de Berlusconi.

Todos esperaron que un furioso Berlusconi abandonara el programa de un portazo. Y no fue así. Hubo pelea, sí, al final después de dos horas de intercambio de ironías y todo tipo de chicanas.

Su cintura para el contrapunto, su desparpajo ante las cámaras, el manejo de los tiempos y un as bajo la manga, le permitieron a Berlusconi sortear e incluso boicotear el momento de mayor tensión de la noche.

Cuando el programa ya terminaba, uno de sus periodistas, Marco Travaglio, sacó el tema de los escándalos de la vida privada del ex primer ministro, enumerados en una prolija carta que se puso a leer: desde las fiestas “bunga bunga” hasta el proceso judicial por prostitución de menores. En es momento, Berlusconi saca su propia carta y lee en voz alta las condenas por difamación contra Travaglio, sin responder ni a una sola de las cuestiones que acaba de enrostrarle . Santoro terminó la noche indignado. Berlusconi sonreía porque acababa de salir vivo de un encuentro en el que terminó echándole la culpa a la izquierda de todos los males del país.

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