El Estado italiano y la ciudad donde está la famosa escultura de Miguel Angel se disputan la propiedad de la obra. Y también los millones de euros que generan por año las visitas de turistas.
Un documento de nueve páginas dice que el Estado italiano es dueño de las obras de Miguel Angel, pero el alcalde de Florencia, furioso, le dice a Roma que se eche atrás. Y así es como ha estallado una disputa feroz por la propiedad del David entre el estado italiano y la ciudad donde está exhibida la obra maestra.
Después de sobrevivir al ataque de un visitante que en 1991 le dañó los dedos de los pies a martillazos y de ser sometido a un trabajo de restauración en 2003, el David tiene actualmente un valor de 8 millones de euros anuales en ventas de entradas, que para gran irritación de Renzi van a los bolsillos del gobierno italiano, junto con los ingresos de otros museos de Florencia, entre ellos la Galería de los Uffizi, por un total de 30 millones de euros, según el diario La Repubblica . En medio de los recortes presupuestarios en el área de cultura, todo ingreso suma.
Símbolo de la oposición de la República Florentina a sus enemigos, Roma incluida, cuando en 1504 fue erigida a la entrada del Palazzo Vecchio, el ayuntamiento, la representación de Miguel Angel del asesino de Goliat ha seguido siendo una mascota para los florentinos orgullosos de la unificación de Italia.
Sin embargo, después de analizar archivos centenarios, dos abogados contratados por el gobierno de Silvio Berlusconi aportaron pruebas, según ellos concluyentes, de que la obra maestra del Renacimiento no pertenece a Florencia, sino al Estado italiano.
En un país donde las lealtades locales suelen ser más fuertes que el orgullo nacional, la reacción en Florencia fue ampulosa y furiosa , empezando por el alcalde. “Con el debido respeto a los abogados romanos”, dijo Matteo Renzi, “documentos indiscutibles en posesión de la ciudad y el estado son claros: el David pertenece a Florencia”.
En un documento de nueve páginas, el equipo legal de Roma sostiene que el estado de Italia, no la ciudad de Florencia, es sucesor legal de la República Florentina, que financió la compra del famoso David, que Miguel Angel esculpió con audacia en un bloque de dimensiones extrañas de mármol de Carrara que había permanecido sin usar en Florencia durante décadas.
Afirmando que los abogados de Roma “no tenían nada mejor para hacer en agosto” que confiscar estatuas, Renzi citó su propia investigación histórica. “Cuando se designó a Roma como capital de Italia, un decreto en 1870-1 asignó el Palazzo Vecchio y todo lo que éste contenía a Florencia, incluido el David”, dijo.
“El David es nuestro, eso es lo que los documentos establecen” , agregó con furia.
Pero los abogados contratados por el primer ministro no opinan lo mismo. Ellos dicen que en la documentación relacionada con el traspaso del palacio no se menciona el David, “pese a que en esa época había adquirido un enorme valor simbólico”. Además, cuando el David fue exhibido en la galería de la Accademia de Florencia, en 1873, la ciudad no hizo valer ningún derecho a la escultura. Un año más tarde, agrega el informe, el entonces alcalde de Florencia afirmó incluso que el David pertenecía al gobierno italiano al facturarle a Roma el costo de trasladarlo.
Renzi, una estrella ascendente en el centroizquierda italiana, dijo que no está convencido y que exigirá una reunión en persona con el ministro de cultura, Sandro Bondi, poeta editado que ha dedicado parte de su obra a Silvio Berlusconi.
El gobierno, mientras tanto, no ha cumplido sus reiteradas promesas de aportar una financiación especial para proteger el patrimonio de Florencia, dijo el alcalde. Este mes, Renzi dijo que le cobraría a Roma por la limpieza de los graffiti que dejan turistas aburridos que esperan haciendo largas colas para ver la colección florentina de maravillas del Renacimiento. “El estado se lleva el dinero de las visitas a los Uffizi y para ver el David pero no limpia. La ciudad tiene derecho a estar limpia”, agregó.

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