En el país de las fábricas de vehículos de alta gama, la tendencia es no tenerlos
BERLIN.- Berlín camina hacia su futuro. O, como mucho, lo persigue en bicicleta. Lo que queda claro es que no lo alcanzará en auto. La capital de Alemania, país de Volkswagen, Mercedes, BMW y Audi, sueña con un futuro verde y sin autos, o casi. Sus habitantes la acompañan.
Quienes habían imaginado, 40 años atrás, un futuro en 2010 sin ruedas ni colectivos sino con autos voladores que daban vuelta por la ciudad estaban totalmente equivocados. Esto no significa, sin embargo, que en el próximo lustro la movilidad no vaya a cambiar. Varias exposiciones y conferencias en toda la capital alemana abordan, a lo largo de los meses de noviembre y diciembre, el tema del transporte en la ciudad del futuro.
Los datos hablan claro. En Berlín, el 40% de los habitantes no posee auto propio, según el instituto de investigación para la Energía y el Ambiente (IFEU). Los ciudadanos se han desenamorado de sus amados vehículos y prefieren renunciar a ellos.
La tendencia está a la vista de todos: en la ciudad hay cada vez menos autos, la gente se mueve mucho en bicicleta, en el transporte público o a pie. Las autoridades de desarrollo urbano y transporte de Berlín están convencidas de que esta directriz se confirmará en el futuro. "Por esto debemos modificar la infraestructura y dejar cada vez más espacio para las bicicletas", explicó Barbara Lenz, directora de DLR, un instituto de investigación sobre transporte.
Según Lenz, el auto pierde importancia como símbolo de estatus entre los jóvenes, que ahora se identifican más con objetos tecnológicos y de comunicación, como el iPad.
"Hay un cambio evidente en la manera de concebir la funcionalidad del auto", afirmó Lenz. Friedemann Kunst, experto en transporte del gobierno de la ciudad, concuerda y añade que el lema del futuro será "utilizar en vez de poseer".
De hecho, por ahora, los autos no van a desaparecer de la ciudad de Berlín. Muchos empresarios no podrían vivir sin ellos. Pero la mayoría de los berlineses, según los números que maneja la administración pública, no se siente vinculada a un único medio de transporte.
Integración
Conforme a esta realidad, el futuro se perfila bajo la integración de varias modalidades de transporte. Por ejemplo, aumentando los sistemas de alquiler de bicicletas ya existentes o creando nuevos con bicicletas eléctricas. El gobierno cree hasta que sería posible implementar sistemas de autos compartidos, car sharing , de manera que uno pueda utilizar estos vehículos con el mismo boleto de subte o colectivo.
En estas propuestas trabajan también los líderes del sector, es decir, los fabricantes de automóviles alemanes. "Me puedo imaginar formas de car sharing que no sólo ofrezcan autos en alquiler sino también servicios para ir a hacer las compras o llevar los chicos a la escuela", dijo Ulrike Dust, del centro de diseño de Volkswagen en Potsdam, durante la conferencia "Futuro de la movilidad en Berlín".
En la ciudad del futuro, según la experta, no habrá autos voladores sino vehículos más pequeños, eléctricos o que consuman menos.
El futuro del transporte ciudadano es una cuestión económica de primaria importancia. En la ciudad, que tiene 3,5 millones de habitantes, 7000 empresas funcionan gracias a actividades ligadas al transporte, con un total de más de 100.000 puestos de trabajo. El gobierno local ha destinado en 2010 alrededor de 107 millones de dólares para el desarrollo de proyectos de transporte eléctrico.
Que todo esto no es fantasía, sino un proceso ya en marcha en la ciudad de Berlín, lo confirma también una reciente propuesta de la candidata de los verdes a la alcaldía de la ciudad, Renate Kunast, de bajar el límite de velocidad en toda la ciudad y periferia a los 30 kilómetros por hora. Así, la velocidad dejó de ser un sinónimo del futuro.
Comentá la nota