Berisso: ¿Un nuevo Warnes?

Las obras de ampliación de la avenida Génova proliferan al compás de la aparición y apiñamiento de talleres de mecánica, chapa, pintura, repuestos y accesorios, tanto para automóviles como para motocicletas, esas que después hacen picadas y demostraciones de destreza ejerciendo el culto mediocre de la materialidad y poniendo en peligro la vida de sus vecinos.
Estas instalaciones infringen la traza residencial y la contaminan. Se colocan vehículos en la calle como un mercado de feria y se emiten ruidos provocados por sus martillos, motores y pulidoras alcanzando una intensidad perjudicial con valores que están por encima de los tolerables para el ser humano consciente.

La pregunta es: ¿Quieren los vecinos de Berisso y de la avenida Génova transformarse en un nuevo Warnes, aquel barrio porteño que se despuebla por las noches y que amanece con sus calles vacías y muertas?. ¿También como en San Martín, donde las interminables avenidas descompuestas reflejan el abandono de una zona explotada miserablemente, sin vida, sin romance ni árboles?.

Lamentablemente, la política ambiental de la municipalidad de Berisso y sus funcionarios parecen dormir un sueño aletargado en donde ni siquiera vislumbran un despertar respecto de este tema.

¿Quién cuida los árboles que orillan el canal resguardando la naturaleza que apenas queda?. Demasiada contaminación existe con la Springfield que destila el crudo de nuestra Patagonia y si no se toman medidas urgentes, conscientes y alineadas con una nueva concepción de la reducción del daño ambiental veremos asomar un nuevo y desolador Warnes, un nuevo y desolador San Martín frente a nuestras propias narices.

A esto debemos agregarle el estado vergonzoso de putrefacción de las aguas blancas y turbias del canal donde la vida apenas asoma, sosteniéndose por una fina cuerda floja. Por motivos de público conocimiento recomendamos al intendente y al gobernador de la provincia de Buenos Aires tomar medidas que corresponden a los tiempos de hoy en favor del hombre y su equilibrio con la naturaleza antes de que sea demasiado tarde y veamos sucumbir a este barrio residencial y ciudad de trabajadores deslucido sin atisbos de un futuro sano y digno.

 

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