Será el mismo día en que la Presidenta encabezará la celebración central en la Basílica de Luján. Desde 2005, Néstor Kirchner había dejado de hacerlo en la Capital Federal, molesto por el contenido crítico de las homilías del cardenal.
La determinación de Bergoglio -tomada con el acuerdo de sus cinco obispos auxiliares- carecería de relevancia política de no ser porque el kirchnerismo decidió desde 2005 mudar el tradicional lugar de la celebración patria a distintas iglesias del interior. El propósito: esquivar las homilías del cardenal porque considera que en esa ocasión se despacha contra su gestión.
La Casa Rosada nunca blanqueó su intención. Siempre dijo que su objetivo era sacar la celebración de la capital y llevarla al interior. Sin embargo, se esperaba que este año, por conmemorarse los 200 años de la Revolución de Mayo, se volviera a la Catedral, ya que los hechos que se recuerdan ocurrieron en el Cabildo porteño y la Primera Junta se cruzó al templo mayor de Buenos Aires para dar gracias a Dios (el Tedeum es una acción de gracias). Pero de modo sorpresivo, la semana pasada, la presidenta Cristina Kirchner anunció su decisión de que el Tedeum se haga en la basílica de Luján por ser ése el santuario de la patrona de los argentinos y porque "así lo quiere la Virgen".
Con todo, fuentes eclesiásticas contactadas por Clarín le quitaron toda connotación confrontativa a la decisión de Bergoglio. "La Virgen siempre teje rectamente y la basílica de Luján tiene una indudable implicancia nacional", dijeron. De todas formas, señalaron que desde hace un tiempo se venía estudiando la idea de retomar la realización del Tedeum en la Catedral para que, así como se hace en muchas provincias, también se lo oficie en Buenos Aires. "Y la celebración del Bicentenario pareció una ocasión propicia para reanudarlo", explicaron las fuentes con total naturalidad.
Claro que un Tedeum en la Capital Federal el mismo día y quizá a la misma hora que otro en Luján -todavía no se conocen los horarios de ambos- podría implicar una superposición de eventos para aquellas personalidades que entendieran que deberían estar en los dos. Y, eventualmente, suscitar una suerte de competencia entre ambos. Acaso por eso, el arzobispado porteño le sacó carácter oficial a su Tedeum. "No se va a invitar a autoridades, sino que se hará una convocatoria a los vecinos de la ciudad porque queremos que sean ellos los que le agradezcan a Dios el nacimiento de la patria", precisaron las fuentes. Pero es probable que, por cuestiones jurisdiccionales, asista el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri.
El martes pasado, la presidenta fue junto a su marido a Luján para inaugurar la tercera etapa de las obras de restauración de la basílica, un emprendimiento de gran simbolismo para el matrimonio presidencial ya que fue la primera obra pública que anunció Néstor Kirchner cuando llegó a la presidencia. Allí, Cristina dijo que el secretario general de la presidencia, Oscar Parrilli, le había sugerido hacer el Tedeum en ese templo y que a ella le "encantó la idea".
Señaló que tiempo después cuando le contaba la idea a su madre y a su hermana apareció su marido, quien le comentó: "¿Pero a vos te parece la basílica de Luján? ¿No sería mejor la catedral porque son los 200 años?" Agregó que "justo en ese momento, Néstor se sentó en el respaldo de un sillón donde siempre lo hace y nunca le pasa nada y aceptó: Bueno, la patrona es la patrona y cuando lo dijo el sillón se le dio vuelta y casi se cae. Y mi hermana dijo en el acto: 'es una señal de la Virgen de que tiene que ser en Luján'".
Y tras un cerrado aplauso, Cristina concluyó: "Quiero que el Tedeum sea en este lugar".





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