Juan José Bergia recurrió la decisión del Tribunal de Disciplina de expulsarlo de la UCR, planteando la apelación ante los convencionales y argumentando que no incumplió ninguna decisión partidaria que justificara la sanción impuesta, sin la consideración efectiva del descargo y de las pruebas que aportó.
En ese sentido, apuntó que previo a ese episodio Ángel Rozas dialogó con el gobernador Jorge Capitanich para analizar varios temas, entre ellos la elección de autoridades del Poder Legislativo, punto sobre el que no hubo acuerdo y que diera lugar a que se hablara de su intervención.
Dos varas para medir
Bergia planteó a los convencionales que Rozas nunca estuvo facultado ni tenía mandato de autoridad partidario para entablar ese diálogo con Capitanich, y que eso "significa que cualquier afiliado radical que no detentara ningún cargo partidario o electivo en la provincia también podría perfectamente tratar de buscar los consensos necesarios para encontrar una salida a la insoluble situación planteada".
"Evidentemente, el Tribunal de Disciplina realiza valoraciones contrarias para afiliados que se encontraron en la misma situación, denotando con ello que discrimina, considerando a afiliados radicales de primera y de cuarta, y viola el más elemental y democrático principio que tiene el afiliado, que es el de la igualdad partidaria", acotó.
El también referente del Mopar apuntó que tampoco incumplió el mandato partidario de votar a quienes nominó la convención radical, a Alicia Mastandrea como presidenta y a Bergia como vicepresidente segundo.
Sin cambio de reglas
Dada la paridad entre las bancadas oficialistas y opositoras, había que estar en la sesión para votar, y hasta votar dos veces para desempatar y elegir. Así se llega el 1 de diciembre a la sesión preparatoria y Bergia sostiene que "en ningún momento y por ninguna vía fui notificado de alguna decisión en contrario a lo ordenado por las máximas autoridades partidarias".
"Consecuente y concordantemente con lo ordenado en los resolutorios de las autoridades de la UCR, el día 1º de diciembre de 2009 y para iniciar la sesión preparatoria ocupo mi banca para emitir el voto conforme con lo ordenado por el partido", destacó, y luego sostuvo que entonces no medió comunicación ni notificación previa en contrario.
Por ello considera que "la indisciplina partidaria recae en todos los diputados del bloque partidario que con su ausencia contrariaron y violaron expresamente el mandato partidario que les ordenaba votar".
"Si el bloque de la Alianza Frente de Todos hubiera ocupado en pleno sus bancas y yo no hubiera votado en tal instancia por la diputada Alicia Mastandrea como presidenta de la Legislatura, allí recién se hubiera evidenciado mi incumplimiento o indisciplina frente a lo ordenado por el mandato partidario", remarcó.
De paso, señaló que por reglamento interno se impide votar por los ausentes, es decir, por Mastandrea, ausente en esa sesión con los otros 15 diputados de la Alianza.
Otra instancia
De todos modos, Bergia hizo expresa reserva de recurrir por las vías previstas por la Carta Orgánica de la Unión Cívica Radical, ante la Convención Nacional, como asimismo a las dispuestas por la legislación vigente en la materia en sede jurisdiccional. "Planteo desde ya la expresa reserva del caso federal (Ley Nº 48) en resguardo del derecho de defensa y del debido proceso legal, para el supuesto de ratificación de lo decidido por el Tribunal de Conducta".
En el petitorio del escrito, el legislador radical pide que oportunamente "la Convención Provincial rectifique y deje sin efecto la sanción de la expulsión impuesta por el Tribunal de Conducta partidario con fecha 26 de febrero de 2010".



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