Diego Bellendir dejó su cargo por decisión propia hace dos semanas luego que la jefa comunal le solicitara mayor rendimiento. "Es un trabajo complicado para una persona de la localidad", admitió.
"Faltaba presencia (en la calle) y cuando se lo llamaba no respondía. Analizamos si podíamos mejorar su rendimiento y él me respondió que más de lo que estaba haciendo no podía hacer y si no me servía tenía que dejar la actividad", recordó Berg.
"Quedamos en que resolveríamos su situación. Como todos los funcionarios que están en sus cargos fueron puestos en forma conjunta y con el aval de los concejales (oficialistas) quería hablar con ellos para ver qué decisión tomábamos. En el medio de esa conversación, Bellendir se acercó enojado a la municipalidad y entregó todos los implementos de trabajo como el chaleco, talonario de actas, entre otros, dejando su cargo. Nos debía un celular que lo devolvió a través de su señora", agregó.
Bellendir ejercía el cargo de inspector municipal desde el gobierno comunal anterior a cargo de Berta Herlein y su sucesora respaldó su continuidad. Es más, a principios de 2012 le había concedido un aumento salarial. Por eso, Berg lo llamó por teléfono varias veces, pero del otro lado de la línea "no tuve respuestas", dijo.
Es difícil.
Consultada si el trabajo desarrollado por Bellendir la había dejado conforme, respondió: "Ser inspector municipal es realmente complicado. Una persona que es de la localidad se enfrenta con vecinos. El no quería ese enfrentamiento porque sabía que tarde o temprano, o como le sucede ahora, debía volver a trabajar a la actividad privada y no quería ganarse enemigos, como me decía. Es una actividad muy embromada", sostuvo.
"La gente está muy difícil, no cumplen las reglas y si las pueden transgredir mejor, entonces, el choque es permanente. El inspector notificaba a los vecinos que habían cometido una infracción, pero a la segunda vez hay que labrarles el acta porque pareciera que somos hijos del rigor, si no llega el acta vuelven a incumplir las ordenanzas vigentes. El inspector para no chocar con los frentistas no hacía las actas más allá que tenía el respaldo de la policía y la Jueza de Faltas y finalmente tomó la decisión de retirarse", agregó.
Se le preguntó a Berg si Bellendir tendrá reemplazante y su respuesta fue positiva. "La idea es convocar a las personas interesadas y brindarles una capacitación con la asesora legal y la jueza de Faltas. Tal vez necesitemos una o dos personas.
La policía me recomendó que contratara a una foránea porque no tiene tanto compromiso con la gente del pueblo o a un efectivo retirado porque tiene más autoridad. Son todas cuestiones que analizaremos, lo que sí sabemos es que la figura del inspector es realmente necesaria", finalizó.
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