En el mediodía del último miércoles se acercó a las instalaciones de EL SOL el señor Raúl Olivera, un jubilado de 84 años quien se mostró más que indignado por la mala atención que habría recibido en la sede del PAMI de Berazategui semanas atrás.
Luego los dichos del hombre dijeron que "alcanzaron a entrar solamente 25 personas y casi al resto nos cerraron la puerta en la cara, supuestamente por una medida de fuerza a la que se adherían", expresó Olivera acerca del hecho que motivó su queja en este medio.
Según lo apuntado por el jubilado, "después de golpear la puerta una y otra vez para que nos dejaran entrar, se dignaron a abrirnos porque no les quedaba otra" dijo el octageneario quien además manifestó "Para esto ya eran las 12 del mediodía más o menos".
"Realmente ya estaba al borde de un ataque al corazón, por suerte la otra gente que logró quedarse pudo atenderse también y me agradecían por haber insistid" continuó con el relato Raúl. "Pero es algo que no puede ser, no se puede repetir, porque está en juego la salud de muchas personas", concluyó el vecino.
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