En declaraciones periodísticas esgrimió que está sujeto a la decisión del Comité Nacional. Que es un militante de la unidad partidaria y si para ello se requiere de la normalización de la entidad, está dispuesto a dejar su cargo. Aseguró que no está “atornillado” al sillón. Evalúa que la sociedad demanda un “radicalismo vivo” ante un kirchnerismo avasallante.
Bellia, riojano de origen, aseveró que el escenario nacional demanda a los radicales una participación mucho más activa desde la conceptualización democrática; y el de mantener un partido intervenido no es el mejor ejemplo. De manera tal que coincide en que se debe restablecer la institucionalidad de la UCR correntina.
“La visión de los radicales, por lo que se conversa desde las bases es que hay una demanda de que se viene otro tiempo; ya no el de la confrontación, si no de mayor debate e independencia de poderes, respeto a las provincias. Y se requiere de un radicalismo que esté vivo; así que estamos más vivo que nunca” describió José Luis Bellia.
Quien de inmediato argumentó que en esos objetivos si él tiene que dejar el partido radical de Corrientes, intervenido hace más de dos años, reiteró el riojano que nunca estuvo “atornillado a un sillón”; si no todo lo contrario, que llegó a la provincia para trabajar por la UCR. Y que los objetivos que se impusieron los cumplieron: como el de acceder al gobierno y aumentar la representación parlamentaria.
“El radicalismo logró eso en equipo. Ahora viene otra etapa, de normalización y unidad, y Bellia no puede ser impedimento” fundamentó el interventor quien detalló a continuación que es el Comité Nacional el que tiene la potestad de llevar adelante las acciones concretas, como ser los pasos administrativos necesarios para encarar el camino de la regularización partidaria.
“Primero debe conformarse la Junta Electoral para llevar adelante el cronograma, por lo que la intervención no tiene otro papel que administrativo previo y la figura política pasa a ser la junta” ratificó el dirigente riojano para acotar que está “tranquilo” y que no hay impedimento para que siga a o no como interventor.
En ese sentido postuló que los primeros servidores del partido deben ser las autoridades, y estar dispuestos a dejar sus cargos en pos de alcanzar otros y mejores objetivos.
“Bellia no es una piedra; no es funcionario anclado en el sillón, yo tengo claro lo que hizo y lo que se está haciendo, y soy amigo inquebrantable de la unidad partidaria” concluyó con esos conceptos del interventor de la UCR provincial.
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