El director de ARBA destacó la baja de la incobrabilidad en la provincia. "Desde enero se ha ido reduciendo por el buen clima económico", aseguró. Además comentó que se profundizarán los controles para los autos que estén patentados fuera de Buenos Aires.
Las declaraciones las hizo ayer en la ciudad, donde llegó el jueves para coordinar el operativo de control que se hará en toda la costa durante el fin de semana largo por el Día del Padre.
Di Bella sostuvo que su gestión busca "concientizar" y no judicializar. "Hay que explicarle a los contribuyentes que si queremos obras, seguridad y salud hay que pagar los impuestos", dijo. Y afirmó que para los sectores medios en Buenos Aires "no hay una carga impositiva exagerada".
El director de ARBA también contó que su gestión profundizará los controles para detectar a los autos de bonaerenses que están patentados en otras provincia. "Ya encontramos 50 mil", explicó. Y aseguró que sus dueños deberán regularizar la situación.
Mano a mano con LA CAPITAL, Di Bella analizó la situación impositiva de Buenos Aires y aclaró que tiene un perfil diferente al de Santiago Montoya.
- ¿Cómo ve a Mar del Plata impositivamente?
- La realidad cambió de acá a enero. Los niveles de incumplimiento y morosidad se han ido reduciendo.
- ¿Por qué pasa esto?
- Esto obedece, quizás, a la tarea que estamos realizando pero también a que las perspectivas económicas y las mejoras previstas para este año inducen a un cambio de humor y de voluntad de pago. Sin duda, es fundamental tener un Estado presente. Ya no es el Estado de la década del noventa, sino que ahora está activo e interviene en la economía como un actor más, corriendo las cosas que el mercado no asigna. Eso está bien desde el punto de vista heterodoxo de la economía.
- ¿Usted cómo cree que debe ser el rol del Estado?
- Creemos que el Estado tiene que intervenir y participar. No en todas las cuestiones, pero sí en cosas puntuales que defienden los intereses de la gente. El Estado necesita los recursos y los fondos para hacer cosas. Uno agarra la ruta de Mar del Plata a La Plata y se ven las distintas obras en las que la acción de la Provincia y la Nación se nota.
- ¿La disminución de la morosidad es en toda la provincia?
- Es un fenómeno general. En charlas con los intendentes uno se da cuenta las obras que se están haciendo. Eso genera un clima positivo para que la gente lo vea y comprenda qué se hace con el pago de los impuestos. En Buenos Aires, los impuestos están relacionados con la capacidad contributiva de cada uno. El que más tiene debe pagar un poco más.
- ¿Cómo se vio reflejado en la recaudación ese mejor ánimo en la gente?
- Los primeros cinco meses del año se superaron los 10.100 millones de pesos acumulados, lo que representa un promedio de 2 mil millones de pesos por mes. También hubo un incremento interanual del 22%, arriba de la pauta del presupuesto. Ese cambio de clima y de humor es claramente palpable. Va a ser un buen año económico y predispone a la gente a pagar más.
- La función del recaudador suele ser un poco antipática. ¿Cómo decidió ARBA incentivar a los contribuyentes para que paguen sin caer en una especie de acoso?
- Esa es la tarea que nos toca desarrollar a nosotros y para la que el gobernador nos dio la función. Uno tiene que aplicar la rigurosidad en los casos de los contribuyentes que son reacios a pagar. Con ellos hay que ser muy duro en ese sentido. Pero lo importante es tratar de concientizar.
La provincia es un país dentro de otro país. Es un universo de administración de gestión muy importante. En ese marco, uno tiene que tratar de demostrarle a la gente que pagando los impuestos por ejemplo van a tener 300 mil maestros, 77 hospitales y la fuerza de seguridad más importante después del Ejército con 55 mil efectivos. El contribuyente tiene que tratar de entender que es una responsabilidad vivir en sociedad. Todos hablamos de lo que pasa en Europa. Pero en Europa por no pagar impuestos, vas preso.
- ¿Cuesta más que paguen impuestos los contribuyentes de más o menos recursos?
- Te lo respondo con un ejemplo. Hace poco tuvimos una reunión con 200 jubilados. Uno ve la voluntad de pago que tienen y no se puede creer. Y eso que a veces son franjas que sólo tienen una casa y un lote muy pequeño.
Pero después nos encontramos, por ejemplo, con los 8 mil vehículos de alta gama que publicamos en la página de internet en febrero con deuda. Recién después de 9 operativos de retención de vehículos, los contribuyentes nos abonaron el 50% de la deuda. Estamos hablando de montos que superaban los 15 mil pesos.
- ¿Con qué se encontraron cuando fueron a Ezeiza para controlar a los bonaerenses que viajaban a Sudáfrica?
- Hicimos un relevamiento con las agencias de turismo y cruzamos datos con la AFA. Encontramos que uno de cada dos tenía deuda. A veces cuesta creerlo. Pero también es importante la condena social. Nosotros pusimos dos computadoras y si eras de Buenos Aires en cinco minutos salía si tenías deudas. Al que no tenía, le regalábamos una camiseta de la selección con el 10 en cumplimiento. La gente hacia cola para recibirla. Pero también veíamos la vergüenza que tenía el que no había pagado. Eso fue importante.
- Su gestión le apuntó a los morosos en deuda. ¿Han logrado reencauzar a las franjas impagas más complejas?
- En los modelos de alta gama tenemos deuda. Pero también es cierto que el Impuesto Automotor lleva acumulado 600 millones de pesos, producto de una baja en la incobrabilidad y por los signos de crecimiento del sector automotriz. Eso se refleja en materia de recaudación.
- ¿Es cierto que tomarán medidas con los autos que son de bonaerenses y están patentados en otras provincias?
- Sí, vamos a tomar medidas con aquel que tiene radicado el auto en un municipio fuera de la provincia. Esa persona que radicó el auto en otro lugar porque paga mucho menos impuestos, deberá radicar el vehículo en Buenos Aires.
-¿Se han encontrado con casos extraños?
- Hemos llegado a detectar a autos que están radicados en Corrientes. Hay unos cuantos kilómetros de distancia. Por eso vamos a trabajar muy fuerte en ese tema.
- ¿Esto sería a partir de la compra de autos cero kilómetro o también de los usados?
- De los ceros kilómetros y los modelos anteriores patentados. Haremos cruce de datos para encontrarlos. Ya tenemos detectados 50 mil casos.
- ¿Qué harán con ellos?
- A ellos iremos y les diremos que radiquen su auto en Buenos Aires porque sino les caerá el peso de la ley.
No sé si es ser duro, creo que es hacer cumplir la ley.
De todas maneras, nosotros tenemos la intención de avisarles y notificarlos para que regularicen su situación.
- Ingresos Brutos, AFIP, ARBA, impuesto a las ganancias... La gente de los sectores medios a los que la plata le alcanza con los justo sienten que la carga impositiva es muy elevada. ¿Ustedes lo notan?
- Yo no puedo hablar de las cargas impositivas nacionales porque sería muy osado. A lo que hace a Buenos Aires, claramente no tenemos una carga impositiva exagerada sobre el sector medio. Este año no hemos aumentado la carga impositiva inmobiliaria porque consideramos que este es un año de recuperación. Sobre esa franja, sostenemos el modelo económico.
Con respecto a Ingresos Brutos, son alícuotas manejables. En los sectores medios tenemos una alícuota que no es exagerada. El gobernador y el ministro de Economía han sido muy cuidadosos con esos sectores. Entonces sin duda la Provincia da muestras que a esa franja trata de no tocarla porque son de bajos niveles de recursos.
- Recién mencionaba las cargas impositivas nacionales. ¿cómo es la relación de ARBA con la AFIP después de años anteriores con ciertos roces?
- Hemos logrado tener una buena relación. Pudimos coordinar acciones conjuntas solamente con una charla de necesidades mutuas entre los dos organismos. Tuvimos un operativo muy grande en el norte de la provincia y nos fue bárbaro después de sólo una conversación con Ricardo Echegaray. Por ahora nos fue muy bien y seguimos avanzando en varias líneas de trabajo.
- ARBA tuvo un perfil muy alto durante la gestión de Santiago Montoya. ¿Usted apunta a otro método de trabajo?
- Cada uno tiene su impronta. Nosotros tratamos de hacer el trabajo sin incomodar a nadie. Por ejemplo, antes del operativo de verano hablé con Pulti y con los intendentes de la costa y les dije lo que íbamos a realizar para trabajar en conjunto con los funcionarios de cada lugar. Sabíamos que la temporada iba a ser exitosa y diagramamos el trabajo sin querer incomodar a nadie. Entendimos que después del 2009, la gente estaba en todo su derecho de pasar unas vacaciones tranquilas. Pero también que debía pagar sus obligaciones
- O sea que no buscan impacto mediático como lo hacía Montoya.
- Nosotros encontramos acá un Petit Hotel que estaba declarado como un monoambiente. Entramos y le dijimos los propietarios lo que tenían que pagar. La cuestión fue ser lo más puntual y preciso posible.
En definitiva, son perfiles distintos
-Sí. Nosotros apuntamos a hacer la misma tarea pero con un perfil que podría llamarse más bajo.
- ¿Ustedes no buscan llevar las cuestiones hasta la justicia?
- La cuestión principal es que tenemos que recaudar impuestos. Por eso hay que cuidar al que paga todos los meses y darle el mejor servicio. Por otro lado, también tenemos mecanismos para los que son mas reticentes al pago. La acciones que tenemos nosotros es notificarlos y llevarlos a la Justicia. Pero yo soy el último que quiere judicializar. Prefiero concientizar para que todos cumplan su deber como sociedad. Hay que explicarle a los contribuyentes que si queremos obras, seguridad y salud hay que pagar los impuestos.



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