Beder bancó a Cristina en su disputa con el cordobés De la Sota

Beder bancó a Cristina en su disputa con el cordobés De la Sota
El gobernador rechazó cualquier posibilidad de aceptar el pedido realizado por su par de Córdoba, para que las provincias como La Rioja abandonen el pacto fiscal actual por el cual entregan el 15% de la coparticipación federal de impuestos al Estado nacional. Acto seguido, ratificó su alineamiento al Proyecto ‘Nacional y Popular’ kirchnerista.
El gobernador de Córdoba, José Manuel de la Sota, dio el puntapié que preocupa a la Casa Rosada: pidió que las provincias sigan el camino iniciado por su provincia y abandonen el Pacto Fiscal de 1992, por el cual se entrega el 15% de la coparticipación federal de impuestos al Estado nacional.

El riojano Luis Beder Herrera, de manifiesta acción ultra cristinista, fue el primero en rechazar el convite: “Somos parte de un proyecto nacional que conduce nuestra Presidente y que desde el 2003 recuperó el federalismo llevando la transformación a cada una de las provincias”, argumentó junto a sus pares de Mendoza y San Juan, Francisco Pérez y José Luis Gioja, respectivamente, mientras compartían un acto político en Mendoza.

De la Sota le envió una carta a los gobernadores para notificarlos de la sanción de la ley en su provincia y para pedirles que busquen en conjunto “caminos de unión para recuperar lo que es de las provincias”.

La convocatoria de De la Sota se produce en momentos en que distintas provincias atraviesan una difícil situación financiera y están atadas cada vez más al envío de fondos del Gobierno Nacional. En el medio del reclamo está también la pelea por la sucesión presidencial de 2015, en la que De la Sota aspira a tener protagonismo.

El miércoles, la Legislatura cordobesa votó la ley para abandonar el Pacto fiscal. Ahora, la provincia intimará al Gobierno nacional para que deje de descontarle el 15% de la coparticipación con destino a la ANSeS. Las cuentas cordobesas y la falta de acuerdo con la Nación dieron el mismo resultado. En 2011, el Estado Nacional le devolvió a Córdoba 1.039 millones de pesos, mientras que la suma total que se le descuenta a la provincia por coparticipación es de $ 2.000 millones anuales. Ahí está el secreto.

Las dudas están en cuál será la reacción de los gobernadores. Se entiende que los más cercanos al Gobierno nacional evitarán entrar en la discusión, pero la situación económica apremia a varias cajas provinciales y el Ejecutivo Nacional ya dio sobradas pruebas de que no tiene intenciones de salvataje para ninguna administración. Menos para las más críticas. Santa Cruz y Buenos Aires sirvieron de mensaje para el resto: el que no se alínea, pierde.

El miedo en Balcarce 50 es simple: que si Córdoba logra imponer su reclamo en la Corte Suprema, eso genere una reacción en cadena de algunas provincias con menos relación kirchnerista y necesitadas de fondos. No es el caso de La Rioja, claro.

El mandatario cordobés mantiene fluidos contactos con el gobernador bonaerense, Daniel Scioli, y con el resto de los gobernadores peronistas más alejados del kirchnerismo. No es el caso de Beder Herrera, claro.

“La sostenida como irrazonable actitud del Gobierno Nacional de incumplir con las obligaciones pactadas con Córdoba, privándola de importantes recursos de su propiedad, obligó al Gobierno Provincial a sustituir esos fondos con recursos tributarios propios destinados a obras de gobierno esenciales para todos los cordobeses que fueron postergadas o hasta definitivamente dadas de baja”, explica en uno de sus párrafos la carta firmada por De la Sota. Cierra con “un abrazo”, escrito de su puño y letra.

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