La iniciativa ya genera polémica porque avanza sobre los deliverys, estaciones de servicios y eventos masivos, donde las penas irían desde el secuestro y destrucción de mercadería hasta la clausura del local.
El proyecto también prohíbe “el depósito y exhibición, en cualquier hora del día”, de bebidas alcohólicas en kioscos, polirrubros, cyber, estaciones de servicio y en venta ambulante como en los eventos masivos y en un radio de 400 metros de tales lugares, una hora antes y hasta una horas después del horario de desarrollo del mismo, según reprodujo RecintoNet.
Para el control del cumplimiento de la ley, en caso de que se sancione definitivamente, el gobierno deberá designar agentes públicos investidos del poder de policía preventivo. En el caso del denunciante, éste podrá advertir verbalmente sobre la infracción, no quedando ligado al procedimiento.
Control a los jóvenes
En sus fundamentos, Alizegui advirtió que hoy “nos enfrentamos a un serio problema” por lo que “no se trata de restringir por medios del imperio de la Ley solamente, sino de enviar un mensaje claro y contundente a la sociedad y en especial a los jóvenes” y citó como ejemplo los resultados de la investigación de Conectate, que advierte que el consumo de alcohol entre los menores de 18 años alcanza ya valores altísimos: el 81% de las chicas de entre 16 y 17 años, y el 82,7% de los chicos de esa misma franja de edad admite que lo consume.
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