En lamentable y trágico episodio se reportó ayer por la mañana en la localidad capayense de Concepción, donde una beba de sólo un año y medio falleció luego de caer en una acequia de riego que pasa por el hogar donde se encontraba junto a su familia.
Cabe destacar que a diferencia de otros episodios similares, en este caso no se trata de un canal de riego de gran caudal sino de un cauce con escasa corriente de agua, aunque continua. Esta circunstancia habría aportado de manera trágica a la situación posterior; el paso continuo de agua creó con el tiempo un fondo de musgo extremadamente resbaloso que determinó de manera inevitable que al pisar el fondo de la acequia la niña no pudiera parar su trayecto.
Sin embargo el punto vital para tener en cuenta es el desnivel de la tierra que sigue después de la casa donde la niña cayó; el domicilio está ubicado en una pendiente que desciende aproximadamente 15 metros de arriba a abajo, en menos de 30 metros de largo. Al caer y resbalar, la beba se deslizó por la pendiente natural encerrada por dos muros de piedra de 30 centímetros de alto.
De esta manera, luego atravesó un túnel que forma la tierra del siguiente terreno hasta parar en el siguiente filtro respiradero que colinda con la calle que lleva al balneario municipal. Allí fue encontrada finalmente por la familia, sin vida.
Con posterioridad, reportado el episodio a las autoridades, intervinieron conjuntamente el Juzgado de Menores, a cargo de Rodrigo Morabito, y el fiscal de la Unidad de Delitos Criminales en turno, Ezequiel Walther.
Ambas autoridades dictaron las medidas atinentes al caso, en esta situación particular la autopsia para determinar la causa de la muerte de la beba.
Según la información a la que se pudo acceder, tras los estudios realizados por los forenses se llegó a la conclusión de que la niña murió por asfixia por inmersión; horas más tarde el cuerpo fue entregado a los familiares. Los padres de la niña se encontraban trabajando al momento del hecho y la beba había quedado a cuidado de una persona mayor.
Peligroso
El último fallecimiento de esta índole se registró el pasado 23 de julio en el ya conocido “Canal de la Muerte”. En aquella ocasión, un bebé de 15 meses cayó en este cauce que atraviesa cuatro departamentos de la provincia; el caudal de agua arrastró el cuerpo y vecinos lograron rescatarlo, ya sin vida, a un kilómetro del lugar del hecho. Desde 1995 hasta hoy se han registrado más de veinte víctimas fatales en este peligroso canal.
El caso reportado ayer pone en alerta sobre la peligrosidad no avizorada de las acequias más pequeñas.
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